Acuarela

Las acuarelas son pigmentos muy finamente molidos y aglutinados en goma arábiga, que se obtiene de las acacias. La goma se disuelve fácilmente en agua, y se adhiere muy bien al papel. Además, actúa como barniz, claro y delgado dando mayor brillo y luminosidad al color.

Algunos artistas emplearon acuarelas para apuntes rápidos de tipo atmosférico que más tarde emplearían como guía para pinturas al óleo de mayor tamaño.

Blake invento un método consistente en extender pintura sobre una superficie impermeable y transferir la imagen al papel apretando por detrás, para después trabajar sobre esta pintura inicial elaborando y enriqueciéndola con color sólido. Turner salpicaba, raspaba y movía la pintura húmeda, hasta que el papel brillaba con luminosas imágenes o con apacibles descripciones de montañas, ríos, lagos, etc.

El acuarelista debe trabajar partiendo de los tonos más claros hasta los más oscuros. Esta cualidad del papel brillando a través del pigmento transparente es lo que confiere a las acuarelas el brillo y luminosidad que las colocan aparte de los demás estilos.

La acuarela y el gouache se pueden usar conjuntamente, con grandes resultados.

Superficie

Papel. Es el soporte más común. Existen tres tipos: prensado en caliente o HP, tiene una superficie dura y lisa, más apropiada para lápiz, tinta o línea. Prensado en frío, es el más popular, ideal para no experimentados. Papel áspero, tiene una superficie granulada.

Pesos del papel. Tiene gran importancia: los más pesados tienen menos tendencia a ondularse que los más ligeros. Lo mejor es tensar el papel ligero antes de empezar a trabajar.

Tensado del papel. Debe tensarse sobre una tabla, bien engomado o con chinchetas. También existen bastidores. Las tablas para tensar papel no deben ser pesadas. Puede servir un tablex o un cartón. Es aconsejable tensar otra hoja de papel al dorso del cartón. Esto impedirá que se curve.

Los mejores papeles son los hechos a mano, pueden reconocerse por la marca al agua del fabricante, que también indica el lado correcto. Todos los papeles tienen un derecho y un revés, esto es importante porque el lado correcto está encolado.

Los papeles de arroz también son muy populares, hay tres tipos y el más usado es el Kozo porque es más robusto y elástico.

Tableros preparados. Son papeles finos de acuarela montados sobre cartón fuerte, y resultan muy convenientes porque no necesitan tensarse ni prepararse de ningún otro modo.

Pinturas

Paleta recomendada: rojo cadmio, carmesí de Aliz, ocre amarillo, azul monastral viridiana, sombra tostada, gris payne, azul ultramar, verde hooker, amarillo cadmio, negro marfil.

Existen en forma seca (pastillas), semihúmeda (cápsulas o semicápsulas), y húmeda (en tubos y frascos). Lo que más se usa son las semicápsulas, consisten en un bloque de color sólido encajado en un pequeño recipiente. El color se recoge con un pincel húmedo. Cuanta más agua lleve el pincel, más claro será el tono, porque la pintura estará suspendida en más medio.

Pinceles

Para acuarela son redondos o de borde de cincel. A base de pruebas cada uno llega a decidir los pinceles que más le convienen, pero lo normal es tener un par de pinceles más grandes para aplicar lavados planos, y unos cuantos pequeños para los detalles. También es bueno tener un mezclador para restregados y aplicar texturas.

Los tamaños van desde el triple cero 000, hasta el 12.

Hay que tener cuidado de cómo se guardan los pinceles. Deben aclararse con agua limpia, darlos forma con la mano, y dejarlos, con la punta hacia arriba, en un bote o jarra. Si se van a guardar durante cierto tiempo, hay que dejarlos secar del todo y después guardarlos, preferiblemente en una caja a prueba de polillas.

La mayoría de artistas emplean también una variedad de esponjas, trapos, e incluso sus dedos como medio para pintar.

Técnicas

La acuarela pura aprovecha el blanco del papel para los colores blancos y para iluminar los tonos de la pintura. Sobre un papel fuerte y tensado se aplican capas finas de color, llamadas lavados, y cuando están secas se las cubre con nuevos lavados hasta establecer los tonos finales. Para obtener buenos resultados al pintar con acuarelas es fundamental tener claros los conceptos de tono y aplicarlos con seguridad para que retengan su frescura. Nada pierde gracia con más rapidez que una acuarela excesivamente trabajada. Las zonas más claras deben dejarse con menos lavados, las oscuras deben tener más, y cualquier objeto blanco debe dejarse sin pintar el papel. Si, después de terminar la obra, el artista considera que debe reducir algún tono o color, puede aplicar agua limpia con una esponja, papel secante o pañuelos de papel. Los toques de luz pueden hacerse rascando con una navaja o cuchilla, y los detalles adicionales se pueden dibujar con un pincel fino o plumilla, con tinta china o de color.

Muchos pintores trabajan con una paleta muy limitada y aún así obtienen excelentes efectos. Se trata de un buen ejercicio.

Lavados planos. La base de la pintura a la acuarela pura es el lavado, que significa aplicar color sobre una zona demasiado amplia como para cubrirla con una pincelada. Es aconsejable humedecer primero la zona que se va a pintar, escoger un pincel grande y en buenas condiciones, y mezclar más pintura de la que parece necesaria. Cuando el lavado tiene un borde complicado (por ejemplo, se recorre el tejado de una serie de casas, con chimeneas, antenas, etc) debe colocarse el papel de manera que el lavado comience en dicho borde. Esto puede significar colocar el dibujo de lado o cabeza abajo, y las primeras pinceladas deben seguir el dibujo complicado para que el lavado acabe de forma plana y transparente.

Lavado gradual. Similar en realización al lavado plano, pero el color se va haciendo progresivamente más oscuro.

Lavados variegados. Intervienen varios colores. Se aplicar en el papel humedecido, uno junto a otro, dejando que se fundan y encuentren sus propias formas en la zona que se va cubrir. Hay que dejarlos solos, sin corregir ni manipular hasta que estén secos; entonces , si se desea, se pueden hacer adiciones o delecciones.

Punteado. Consiste en aplicar puntos de color sobre la superficie del papel y suele usarse para describir texturas, en cuyo caso puede aplicarse encima de lavados. Usado solo, sobre papel blanco, es un método bien controlado de cubrir una zona del papel, y ofrece un contraste con los lavados.

Restregados. Consiste en aplicar el pigmento al papel con un movimiento de frotación, con lo que el papel se cubre en todas direcciones. Esta técnica es útil para resaltar la textura del papel.

Pincel seco. Se aplica pintura con un mínimo de agua en el pincel. Exige precisión y concentración, porque a menudo se emplea para añadir los detalles finales.Wyeth empleaba la técnica del pincel seco después de esbozar las formas principales y establecer los tonos con lavados aplicados libremente. Ravilious empleaba la técnica sujetando los pelos del pincel con los dedos y apretando para separar los pelos. Con pintura casi seca, trazaba líneas de color a través del dibujo, alternando cada capa con papel intacto. De este modo, conseguía un control y una calidad muy apropiada para sus estudios de paisajes e interiores.

Lavado y línea. La línea sola es útil para añadir detalles finos y tonos oscuros cuando es necesario. La técnica de lavado y línea es algo muy distinto: se emplea la línea para dibujar toda la escena o figura, y los lavados para amplificar o unificar la pintura. A veces se aplican los lavados sobre la línea, y otras se emplea la línea para definir los lavados, acentuando las formas y reforzando el dibujo. Muchos artistas hacen apuntes en línea y lavado monocromos, pero pueden obtener muy buenos resultados empleando lavados de color y línea negra, o incluso lavado negro y línea coloreada.

Esponja. En lugar de pincel, puede usarse una esponja para aplicar un lavado claro, y en muchas ocasiones resulta mejor así. También puede usarse para eliminar lavados, para ello, se empapa la esponja en agua – tanto una como otra deben estar perfectamente limpias-, después se escurre la mitad del agua y se aplica la esponja sobre la pintura que se quiere eliminar. Hay que tener mucho cuidado de que no caigan gotas de agua en otras partes del dibujo. Una vez ablandada la pintura frotando suavemente su superficie, hay que dejarla sin tocar durante unos minutos. Es importante, sin embargo, vigilar para que el agua no se corra: pueden formarse “ríos” de papel blanco a través de zonas ya terminadas del cuadro, o, al contrario, puede penetrar pintura diluida en las zonas claras. Cuando llega el momento se aplica papel secante, primero con suavidad y después con más fuerza, al papel húmedo. Si la primara vez el lavado no queda eliminado o reducido suficientemente, se puede repetir el proceso hasta que la eliminación sea completa o el tono esté bastante reducido.

También puede aplicarse una esponja cargada de pintura sobre el papel, produciendo un efecto moteado, donde se intercalan la pintura y el papel blanco.

Goma de borrar. Puede usarse para reducir la intensidad de un lavado o de una zona que haya quedado demasiado oscura. La pintura debe estar seca y la goma limpia.

Cuchilla. Puede servir para raspar, produciendo líneas y manchas blancas en la pintura seca.

Rociado. Puede ser una importante ayuda para pintar. Sólo se necesita un cepillo de dientes viejo, pero limpio, y un cuchillo de cocina. El único problema es mezclar la pintura a la debida consistencia, que debe ser más bien espesa, como crema. Se empapa el cepillo de pintura y se le sujeta con cuidado a unos 7 u 8 cm de la superficie, pasando a continuación la hoja del cuchillo por las cerdas, con un movimiento rápido.

Aditivos y sus aplicaciones. Turner añadía pintura blanca al agua. Esto cambiaba el aspecto de la pintura y resultaba apropiado para algunos temas.

También se puede añadir goma arábiga a la pintura, y especialmente a las tintas. Raspar una pintura tratada de este modo, antes de que se seque, es espectacular; los colores se apartan rápidamente, dejando paso al instrumento y revelando el papel blanco.

Añadir jabón a la pintura es un truco que permite pintar sobre superficies que de otro modo no aceptarían la pintura, como hojas, flores, vidrio, etc, recubriendo luego la misma superficie con pintura no muy húmeda. Aplicando presión por el lado opuesto, se transfiere la imagen al papel o tablero.

La glicerina es útil para retrasar el secado de la pintura; el almidón, la sal y la arena añadidos a la pintura, crean efectos extraños con los que vale la pena experimentar.

Enmascaramientos y parches. Hasta los pintores más expertos sienten sorpresa y satisfacción cuando retiran un parche sobre el que se ha aplicado un lavado. El objetivo es dejar zonas de papel sin tocar, en medio del lavado de color. El fluido enmascarador es una sustancia que contiene látex y que se puede aplicar con pincel o pluma antes de pintar. Una vez seco, resiste a la acuarela y, cuando ésta se ha secado, puede quitarse frotando suavemente la superficie.

La cinta enmascaradora es una cinta autoadhesiva fuerte, que se pega firmemente al papel, cartón y otras superficies, pero puede quitarse fácilmente con algo de paciencia. Existen dos tipos, más y menos adherente, y este último es el más útil para el acuarelista. Las cintas dejan bordes rectos y duros, pero rasgando, cortando y cruzándolas puede obtenerse una sensación más suave.

También puede emplearse cera de vela, aplicándola discretamente para sugerir, por ejemplo, las luces a través de un campo, o para crear texturas. La cera no puede quitarse; queda formando parte de la pintura. Sin embargo, este es un buen servidor, pero puede convertirse muy fácilmente en un tirano, apareciendo monótonamente en todos los contextos.

Impresión offset. Se extiende pintura sobre una superficie impermeable, como vidrio, plástico o un cartón o papel resistente, y después se aplica al papel apretando por el dorso. El método Towne echa borrones al azar sobre una superficie, y se transfieren a otra presionando. Luego se estudian y analizan para encontrar posibles desarrollos. Las manchas pueden transformarse, añadiendo marcas, lavados, líneas, punteados, etc,.

Gotas sopladas. Soplando vigorosamente sobre gotas muy húmedas desde arriba, se producirán ramificaciones que serpentean en todas direcciones. Después, estas imágenes accidentales pueden elaborarse.

Mezcla de técnicas. Mezclar técnicas y quebrantar algunas reglas puede resultar muy satisfactorio, y a menudo sorprende al artista.

Cuando se introduce un medio ajeno a la acuarela, como la trementina, ocurren cosas interesantes. Actúa como parche pero de manera impredecible. Se puede combinar con cintas enmascaradoras.

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