Módulo #1

La importancia de dejar el tabaco

Querer abandonar el consumo de tabaco es una de las decisiones más importantes que usted ha podido tomar en relación a su salud.

Los efectos perjudiciales de fumar pueden ser muy graves: cáncer (tráquea, bronquios, pulmón, laringe, esófago, páncreas, vejiga, riñón, etc.), enfermedad pulmonar obstructiva crónica, angina de pecho e infarto de miocardio, arteriosclerosis, hipertensión, úlcera de estómago, úlcera duodenal, bajo peso en los recién nacidos, o abortos espontáneos, son los principales problemas de salud relacionados directamente con la conducta de fumar. El riesgo de sufrir estas enfermedades se reduce si dejamos de fumar, en algunos casos de forma inmediata, y en otros a más largo plazo.

Beneficios para la salud al dejar de fumar

Veinte minutos después del último cigarrillo

  • La tensión arterial baja a cifras normales.

  • La frecuencia cardiaca recupera los niveles normales.

  • La temperatura de las manos y de los pies aumenta hasta valores normales.

  • Ocho horas después de dejar de fumar:

  • El nivel de monóxido de carbono en la sangre disminuye hasta su valor normal.

  • El nivel de oxígeno en la sangre aumenta hasta su valor normal.

Veinticuatro horas después de dejar de fumar

  • Disminuye el riesgo de un ataque al corazón.

  • Cuarenta y ocho horas después de dejar de fumar:

  • Las terminaciones nerviosas comienzan a rebrotar.

  • Mejora el gusto y olfato.

Dos semanas a tres meses después de dejar de fumar

  • Mejora la circulación.

  • Se camina con más facilidad.

  • El funcionamiento de los pulmones aumenta en un 30%.

  • De 1 a 9 meses después de dejar de fumar:

  • Disminuye la tos, la congestión, el cansancio y la sensación de ahogo.

  • Aumenta la sensación de bienestar y energía.

  • Los pulmones recuperan su capacidad normal para expulsar la mucosidad, reduciéndose las infecciones.

Un año después de dejar de fumar

  • Se reduce a la mitad el riesgo de padecer enfermedades coronarias.

  • Cinco años después de dejar de fumar:

  • El riesgo de derrame cerebral se iguala al de un no fumador.

  • El riesgo de cáncer de boca, garganta y esófago es la mitad que el de un fumador.

  • Diez años después de dejar de fumar:

  • Las células precancerosas han sido reemplazadas.

  • Reducción de la tasa media de muerte por cáncer a un 12 por 100.000.

  • Reducción a niveles equiparables a los que nunca han fumado de padecer cáncer de boca, laringe, esófago, vejiga, riñón y páncreas.

Quince años después de dejar de fumar

  • El riesgo de padecer una enfermedad coronaria se iguala al de un no fumador.

Fuente: Sociedad Americana contra el Cáncer

El humo de los cigarrillos contiene multitud de sustancias, más de 4000, unas conocidas y otras no hechas públicas. La nicotina es una de esas sustancias, y es la responsable de que sigamos fumando. Es una sustancia adictiva, y como tal, si dejamos de consumirla, aparecen una serie de síntomas, que pueden variar de una persona a otra, y entre los que se encuentran estados de irritabilidad, tristeza, alteración en el sueño, dificultad de concentración, cambios en el apetito, somnolencia, y deseos de fumar. Es importante señalar que estos síntomas pueden ser más molestos durante las primeras 24-48 horas, y en general, no suelen durar más de dos o tres semanas, aunque la sensación de hambre y las ganas de fumar pueden persistir varios meses más. También es importante saber que su aparición e intensidad dependen de cada fumador, es decir, de su hábito de consumo, sus características psicológicas, físicas, entorno social, etc.

Sin embargo, los síntomas de abstinencia siempre serán menores si previamente hemos reducido gradualmente el consumo de nicotina.

Fumar está asociado con muchas de las cosas que hacemos normalmente, como charlar con los amigos, trabajar, disfrutar de momentos agradables, afrontar situaciones difíciles, etc. Es decir, es un hábito, y como tal, cuesta deshacerse de él. Por eso, dejar de fumar puede ser, para muchas personas, una tarea difícil si no reciben ayuda profesional. Si usted sigue las pautas que le vamos a dar a través de estos módulos, le resultará mucho más fácil abandonar el hábito de fumar.

Seguramente, ya sabe por qué ha decidido dejar el tabaco, no obstante, es importante que anote en una hoja las razones concretas de su decisión y las tenga a mano durante todo el tratamiento. Para ello, puede serle de ayuda rellenar una hoja de papel con las ventajas e inconvenientes de fumar y de dejarlo.

El ofrecimiento de los demás

Como hemos visto anteriormente, el cigarrillo cumple una función social, y es frecuente que se fume cuando uno está con otros fumadores. Una de las estrategias que debe utilizar desde este momento es la de no aceptar el ofrecimiento de cigarrillos.

Esto es muy importante para ir adquiriendo control sobre el entorno, y manejar adecuadamente las situaciones de mayor riesgo de fumar. Saber rechazar un ofrecimiento para fumar es esencial para mantener la abstinencia una vez que se ha dejado el tabaco.

Evite el riesgo

Es necesario conocer exactamente la situaciones que desencadenan en usted la conducta de fumar porque, una vez que haya dejado el tabaco, serán las situaciones que con más probabilidad podrán hacerle volver a fumar, es decir, situaciones de riesgo. Si estamos frente a ellas existirá un mayor riesgo de volver a fumar un cigarrillo.

Sabiendo exactamente cuáles son, podremos preparar las estrategias adecuadas para enfrentarnos a ellas y controlarlas. El aprendizaje de estas estrategias es uno de los principales objetivos del tratamiento, y se llevará a cabo antes de dejar de fumar, mediante ensayos con las situaciones que desencadenan habitualmente en usted el consumo.

Conocerme mejor

Por eso, otra tarea para esta primera semana consiste en hacer un autorregistro diario de los cigarrillos fumados. Un autorregistro consiste en anotar algunos detalles sobre el comportamiento que queremos modificar, en nuestro caso, el consumo de cigarrillos. Los detalles a anotar cada vez que fumemos serán: lugar en el que nos disponemos a fumar, hora, estado emocional, nivel de deseo, lo que estaba haciendo justo antes de fumar y nivel de placer que me ha proporcionado ese cigarrillo.

Modelo para el autorregistro diario de cigarrillos fumados

Recuerde tener siempre a mano el modelo de autorregistro y rellenarlo para cada cigarrillo que fume.

Si realiza correctamente los autorregistros, podrá saber con exactitud qué situaciones desencadenan el consumo, y cuáles son las más difíciles o fáciles de controlar. Esto es importante para comenzar a reducir el número de cigarrillos que usted fuma cada día.

Debe realizar todas las tareas que se le han indicado porque, de lo contrario, el programa de tratamiento perdería parte de su eficacia.

Recuerde que las tareas le van a ayudar a progresar a lo largo de estas semanas, y que si las realiza puntualmente y con constancia, su capacidad de autocontrol y su confianza para dejar el tabaco aumentarán.

Tareas

Recuerde que las tareas que debe realizar durante esta semana son:

  1. Anotar en una hoja las razones concretas de mi decisión de dejar el tabaco.

  2. No aceptar el ofrecimiento de cigarrillos.

  3. Hacer un autorregistro diario de los cigarrillos fumados y sus circunstancias.

NO DEBE PASAR AL SIGUIENTE MÓDULO ANTES DE UNA SEMANA Y SIN HABER REALIZADO TODAS LAS TAREAS QUE SE LE HAN PROPUESTO. Si pasa de módulo sin haber realizado las tareas, el tratamiento perderá su eficacia.
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