02. Necesidades psicológicas del entrenamiento deportivo

Planteamiento Inicial

La actividad de los deportistas en el entrenamiento, se dirige a la adquisición, perfeccionamiento y consolidación de recursos útiles y eficaces que optimicen sus posibilidades de rendimiento en la competición.

Cuanto mejor se trabaje en el entrenamiento, mayores serán las opciones de éxito en la competición:

  1. Rendimiento en el entrenamiento: se refiere a la asimilación de información, la ejecución de conductas y el desarrollo de hábitos para la ampliación de los recursos del deportista.
  2. Rendimiento en la competición: implica la puesta en práctica, eficaz, de los recursos disponibles, en función de las demandas específicas que, en cada momento concreto, plantea la competición.
Objetivo central del entrenamiento (líneas generales): La mejora y puesta a punto de la condición de los deportistas, en un sentido global que abarque todas las parcelas de funcionamiento que afectan a su rendimiento.
  • La condición física.
  • La condición técnica.
  • La condición táctico-estratégica.
  • La condición psicológica.
La incorporación de la Psicología al entrenamiento deportivo, puede ayudar a alcanzar los objetivos en cualquiera de estas parcelas, tal y como se resume en la tabla 1:

Características diferenciales del rendimiento deportivo en el entrenamiento y la competición

Rendimiento deportivo en el entrenamiento Rendimiento deportivo en la competición
Objetivo general Ampliar las posibilidades de rendimiento en la competición futura. Aumentar la probabilidad de conseguir el resultado deseado en la competición presente.
Objetivos específicos Mejorar y poner a punto los recursos físicos, técnicos, tácticos y psicológicos de los deportistas. Utilizar eficazmente los recursos disponibles.
Demandas situacionales Situaciones programadas de antemano con objetivos diferentes y tareas de dificultad, exigencia y novedad variadas. Situaciones que plantea cada momento de la competición.
Tareas de dificultad y exigencia menos variadas que en el entrenamiento.
Actuación de los deportistas Ensayo de conductas que no se dominan o deben perfeccionarse.
Repetición de conductas que se dominan, para su puesta a punto.
Ensayo de conductas que se dominan, en condiciones de elevada dificultad.
Sobreesfuerzo físico y psicológico para poder mejorar.
Ensayo de conductas que se dominan, para preparar competiciones concretas.
Utilización de conductas que se dominan.
Esfuerzo físico y psicológico en función de las demandas existentes.
Valoración del rendimiento El cumplimiento de las tareas programadas predomina sobre la ejecución de conductas eficaces.
Deben establecerse criterios de eficacia en función de los objetivos y la dificultad de cada tarea.
Lo más importante es la ejecución de conductas con una elevada probabilidad de ser eficaces.
Se deben valorar, tanto la ejecución de las conductas apropiadas, como su eficacia en los resultados.

Mejora y puesta a punto de la condición del deportista en su conjunto

El objetivo final de los especialistas que trabajen en el ámbito del deporte de competición,es la preparación del deportista en su conjunto, y no su preparación específica enalguna o algunas de las parcelas que contribuyen a su rendimiento.

Perspectiva global: En los grupos de trabajo con varios especialistas, cada uno tiene laresponsabilidad de ocuparse de su cometido concreto, aunque esto debe hacerse sinignorar que existen otras parcelas que contribuyen al rendimiento y que, finalmente, es lainteracción de todas ellas, la que determina el funcionamiento, más o menos eficaz, delos deportistas en la competición.

Para beneficiar el rendimiento global es fundamental que cada especialistacomprenda la importancia y los objetivos de todas las parcelas relevante s; sabercuál es la más prioritaria en cada momento concreto; conocer los posibles puntos deinteracción entre las diferentes parcelas y la forma en que podría conseguirse lainteracción más beneficiosa ; y saber renunciar a objetivos o procedimientos de trabajode la parcela “propia”, en beneficio de otras parcelas que, en ese momento sean másprioritarias para el rendimiento global.

Mejora y puesta a punto de la condición física

Uno de los principales objetivos del entrenamiento deportivo, es que los deportistasdesarrollen su capacidad física y adquieran la mejor condición posible para poder enfrentarsea las exigentes demandas de la competición y del propio entrenamiento. Conseguir estodepende fundamentalmente de:

  1. Preparación física: el trabajo específico que según la edad y la condición física elentrenamiento puede :
    • Incluir la adquisición y perfeccionamiento de habilidades o destrezasfísicas , como el salto, la técnica de carrera etc, o el desarrollo de la habilidadfísica en sus distintas facetas (mejorar fuerza, flexibilidad, etc), con el objetivode ensanchar las posibilidades de progreso de los deportistas.
    • Conseguir el acondicionamiento físico realizando trabajos que puedencentrarse en una o varias parcelas de la condición física (resistencia, velocidad,fuerza, coordinación, flexibilidad), con un volumen e intensidad que fluctúan yse complementan, deliberadamente, a lo largo de la temporada. Elementoclave para conseguir máximo beneficio y evitar el agotamientofísico : control apropiado de la carga de trabajo y los periodos de descanso
  2. Adecuada planificación y aplicación de todo el trabajo deportivo que serealiza en el entrenamiento.
    • Este trabajo , con independencia del objetivo y contenido específicos de cadaejercicio de esa sesión de entrenamiento, tiene un determinado efectosobre la condición física de los jugadores , y ese efecto debe estarprevisto y controlado por el entrenador y/o el preparador físico que forma partede su equipo técnico.
  3. La ayuda de una alimentación adecuada y, en ocasiones, de apoyofarmacológico (legal).
  4. La ausencia de lesiones que impidan desarrollar el plan de trabajo físico;y el tratamiento apropiado de las lesiones.

Aportación psicológica

La adherencia apropiada al entrenamiento y a otras medidas complementarias quefavorecen el rendimiento (alimentación, fisioterapia...), constituye el primer pasorelevante para la adquisición de la condición física, y determinadas estrategias psicológicas(planteamiento de objetivos, programas de reforzamiento), pueden ser incorporadas paraoptimizar la adherencia de los deportistas.

Posteriormente cuando el entrenamiento exija hacer frente a las elevadas cargas detrabajo, algunas estrategias psicológicas para el control del dolor, el cansancio y, engeneral, el sufrimiento (técnicas atencionales, autoinstrucciones), pueden resultar muyútiles, facilitando que los deportistas cumplan con su cometido.

Son necesarios también los periodos de descanso que favorezcan la recuperación deldesgaste y propicien la asimilación del trabajo realizado. Las técnicas de relajación y laadecuada planificación de los periodos de descanso contribuirán a que se cumplanlos objetivos de recuperación y asimilación . Así el trabajo del psicólogo podría serasesorar al entrenador sobre la conveniencia de la relajación y los descansos.

Prevenir los abusos incontrolados del entrenamiento y el agotamientopsicológico que puede producir la práctica deportiva. Los abusos del entrenamiento, que enalgunos casos son la vía utilizada para controlar el estrés, impiden que los deportistasdescansen como deberían; y el agotamiento psicológico, una manifestación del estrés,puede acelerar el cansancio y dificultar la recuperación del esfuerzo.

Mejora y puesta a punto de la condición técnica

Cada especialidad deportiva requiere que los deportistas dominen movimientosespecíficos que constituyen la técnica deportiva de esa especialidad . La condicióntécnica puede mejorar a través del entrenamiento.

En muchos deportes, gran parte del tiempo de entrenamiento, se dedica a adquirir nuevashabilidades y eliminar o perfeccionar las habilidades existentes que seconsideran deficitarias . En esta parcela, bajo la responsabilidad directa delentrenador, pueden aplicarse principios y estrategias psicológicos relacionados con elaprendizaje humano.

Los entrenadores desarrollan métodos personales que resultan útiles para enseñar latécnica de su deporte. Sin embargo, en bastantes ocasiones los deportistas no asimilancorrectamente la información y se “estancan ” en la adquisición del aprendizaje técnico.

Pasa sobre todo cuando se trata de habilidades complejas y el deportista ya haconsolidado movimientos técnicos que deben modificarse para lograr una mejora cualitativaque aumente sus posibilidades de rendimiento. En casos tan complejos, los entrenadorespueden ser más eficaces, si incorporan a su método habitual técnicas psicológicasque favorezcan en los deportistas la motivación, comprensión, atención yautorregulación apropiadas.

Colaboración del psicólogo deportivo

Puede colaborar en primer lugar ayudando al entrenador a evaluar la viabilidad, elcoste-beneficio y, por tanto, la conveniencia , de un cambio de técnica.

La tarea del psicólogo no consiste en opinar ni valorar si la mejora técnica es necesaria oaconsejable (responsabilidad exclusiva del entrenador), sino en asegurarse de que elentrenador dispone de los elementos y la perspectiva global que son convenientescuando se debe adoptar una decisión compleja. Se pueden usar instrumentos comomatrices de decisiones y/o realizar preguntas pertinentes: “¿crees que merece lapena que J cambie la técnica de tiro?...

El psicólogo puede ayudar al entrenador a diseñar el programa de entrenamientopara conseguir una mejora técnica compleja, asesorándole sobre todo aquello que incidaen las variables psicológicas que resulten decisivas para que se produzca el cambiodeseado. El cometido del psicólogo no es indicarle al entrenador si el deportista debe, porejemplo, subir el codo o abrir la mano..., sino orientarle sobre la forma de plantear y aplicareste trabajo, para que el deportista se motive por perfeccionar su técnica y comprenda yasimile mejor, la información que se le transmita.

Intervención directa del psicólogo: en las ocasiones en que la intervención implica laaplicación de estrategias psicológicas complejas, como cuando se detecta que eldeportista tiene creencias rígidas negativas respecto al aprendizaje técnico que sepretende (si está convencido de que va a jugar peor si cambia su técnica). Para aliviar esteproblema la única manera es debilitar estas creencias mediante una intervencióncognitiva altamente especializada.

Trabajo de ensayo repetitivo

El entrenamiento deportivo debe también favorecer que se produzca una“puesta a punto técnica”, consistente en que los deportistas tengan sus habilidadestécnicas convenientemente preparadas, para su utilización eficaz cuando la competición lorequiera. Para ello, el entrenamiento incluye múltiples sesiones en las que se ensayanrepetitivamente las habilidades más relevantes.

Hay que diferenciar entre las habilidades siguientes:

  • Basadas en la precisión: que requieren muchos más ensayos y un elevado grado deconcentración.
  • Basadas en el esfuerzo: que requieren una mayor dosis de sufrimiento.

También aquí, el entrenador puede incorporar algunas estrategias psicológicas a sumétodo, y el psicólogo colaborar , paralelamente, detectando y evaluando necesidades,recursos y dificultades; asesorando al entrenador sobre los procedimientos deintervención más eficaces.

Mejora y puesta a punto de la condición táctico-estratégica

Este apartado, abarca la tendencia y la ejecución de las múltiples decisiones, mássimples o más complejas, que los deportistas deben adoptar en la competición , enfunción de las circunstancias relevantes propias de cada deporte.

En líneas generales, el comportamiento táctico apropiado, depende la interacciónentre las demandas de la competición y los recursos propios para hacer frente a estasdemandas. En casi todos los deportes en los que tiene un peso destacado (baloncesto...),suele ser habitual que los deportistas y/o sus entrenadores definan su “estilo ” o “sistema ”de comportamiento , en función de los recursos propios, y que, después, lo adapten alas demandas concretas de cada competición.

Conductas de toma de decisiones

El desarrollo eficaz del comportamiento táctico , implica que los deportistas conozcany comprendan las distintas situaciones relevantes que se puedan plantear en la competiciónde su deporte; dominen las soluciones más convenientes en cada caso específico; yposteriormente, perciban y discriminen los criterios que deben servirles como indicadorespara actuar de una manera y otra. Se trata, en definitiva, de que el deportista desarrolleconductas de toma de decisiones.

El acierto o desacierto del comportamiento táctico, no depende de la calidad o elresultado de la ejecución técnica , sino de la presencia, o ausencia, de las circunstanciasconcretas que se estime que aconsejan la decisión en cuestión.

La decisión correcta, será la que, de acuerdo con los criterios establecidos previamente,favorezca una mayor probabilidad de éxito, aunque éste no dependa del todo de dichadecisión.

En los deportes individuales, el comportamiento táctico es individual. En los deequipo , tiene dos vertientes: comportamiento individual y comportamiento colectivo.

Contribución de la psicología

Debido a la complejidad del comportamiento táctico, pueden surgir problemas paraaprenderlo y ponerlo a punto, por ello es conveniente que el entrenador y el psicólogopuedan trabajar conjuntamente para solucionarlos.

En general, la mejora y puesta a punto de la condición táctico-estratégicaimplica que:

  • Los deportistas adquieran y perfeccionen su habilidad para tomar decisiones en lassituaciones relevantes
  • Practiquen suficientemente estas decisiones, las ensayen en condiciones similares alas que están presentes en la competición.
  • Y preparen, específicamente, las decisiones que puedan resultarles útiles en cadacompetición concreta.

La complejidad del comportamiento táctico, requiere que se especifiquen, consuficiente claridad, los criterios correctos para evaluarlo; y que, para ello, se diseñeninstrumentos y procedimientos apropiados.

Los errores que se cometen en la evaluación pueden tener consecuencias muynegativas para el desarrollo del comportamiento táctico y efectos perjudiciales sobre laautoconfianza de los deportistas, al desarrollarse un estado de indefensión, en lugarde la percepción de control que se deriva del uso de un sistema de evaluaciónadecuado.

Mejora y puesta a punto de la condición psicológica

Con o sin la ayuda de un entrenamiento psicológico específico, uno de los objetivos delentrenamiento deportivo, a través de sus distintos componentes, debe ser la mejora ypuesta a punto de la condición psicológica de los deportistas.

Recursos y riesgos del entrenamiento

Ejemplo de recursos: preparar la participación de los deportistas en una competición,además de ayudarles a recordar el contenido deportivo de su actuación, puede servir paraque controlen mejor el estrés, fortalezcan su confianza en los recursos propios yaumenten su motivación.

Para aprovechar psicológicamente los recursos del entrenamiento, la actuación delentrenador es crucial y es conveniente que también cuente con el asesoramiento yla colaboración de un psicólogo deportivo. Aquí, el papel del psicólogo consisteen diseñar, o ayudar a diseñar, y después supervisar, las características de los ejercicios (nosu contenido deportivo)que pretendan conseguir un determinado objetivo psicológico(tolerancia al sufrimiento, mejora de la autoconfianza, desarrollo de conductasatencionales...). Asimismo, el psicólogo debe detectar y asesorar al entrenador de losejercicios del entrenamiento deportivo que pueden perjudicar la mejora y puesta a punto dela condición psicológica (los riesgos del entrenamiento).

Tabla 2 - Posibles recursos del entrenamiento deportivo para la mejora y puesta a punto de la condición psicológica, y posibles efectos concretos de cada recurso

Posibles recursos Posibles efectos
Ambiente de trabajo y contenidos de las sesiones de entrenamiento: atractivos y gratificantes. Fortalecimiento de la motivación por el entrenamiento. -Estado de ánimo positivo.
-Planteamiento de ejercicios con objetivos y reglas de funcionamiento específico y bien definido. -Énfasis prioritario en la conducta del deportista (y no en sus resultados). Control de la atención. -Control de la decisión y la ejecución. -Aumento de la motivación por los ejercicios del entrenamiento.
Utilización de la novedad, la dificultad y el grado de exigencia de los ejercicios, de manera progresiva. Mejor asimilación de la información. -Control del estrés. -Fortalecimiento de la autoconfianza.
-Distribución apropiada de las cargas de trabajo y los periodos de descanso. Mejor asimilación de la información. -Control del estrés por sobre entrenamiento. -Prevención del agotamiento psicológico.
-Organización de ejercicios deportivos específicos para mejorar la atención. Afrontamiento y solución de situaciones problema. -Fortalecimiento de la autoconfianza.
Diseño y aplicación de planes de trabajo personal según acuerdo con cada deportista. Mayor implicación y compromiso personal. -Aumento de la motivación por la actividad. -Solución de problemas concretos. -Percepción de control y fortalecimiento de la autoconfianza.
-Planteamiento y consecución de retos deportivos. Desarrollo y fortalecimiento de la autoconfianza. -Aumento de la motivación por la actividad deportiva. -Satisfacción personal. -Estado de ánimo positivo.
-Exposición y ensayo en competiciones apropiadas o situaciones características de la competición. -Habituación a las condiciones de la competición. -Oportunidad de poner en práctica habilidades psicológicas en situaciones competitivas. -Oportunidad de detectar dificultades interferentes. -Percepción de control y fortalecimiento de la autoconfianza.
-Preparación de la participación en la competición. -Control del estrés. -Fortalecimiento de la autoconfianza. -Aumento de la motivación por la competición.
Evaluación del rendimiento en los ejercicios del entrenamiento. -Obtención de información. -Feedback apropiado. -Control de la atención. -Percepción de control y fortalecimiento de la autoconfianza. -Habituación a la situación estresante de la evaluación.
-Conducta apropiada del entrenador. -Control de la atención. -Mejor asimilación de la información. -Fortalecimiento de la autoconfianza y la autoestima. Control del estrés y la motivación.
-Mejora deportiva -Satisfacción personal. -Fortalecimiento de la autoconfianza y la autoestima. -Aumento de la motivación. -Estado de ánimo positivo.

Habilidades de los entrenadores

Tiene una gran importancia que los entrenadores desarrollen habilidades interpersonales que les ayuden a intervenir, aumentando su capacidad para crear una relación “entrenador-deportistas” apropiada, que puedan transmitir sus instrucciones oportuna y eficazmente, y “negociar” con acierto para obtener acuerdos con los deportistas.

El entrenamiento de los entrenadores deportivos en habilidades psicológicas relevantes debe tener doble vertiente:

  • Habilidades para que puedan influir favorablemente en la condición psicológica de sus deportistas:
    • Habilidades interpersonales.
    • Dominio de técnicas psicológicas como la entrevista, los registros observacionales, el análisis conductual, técnicas operantes, modelado, establecimiento de objetivos, solución de problemas, toma de decisiones y manipulación de condiciones ambientales relevantes.
  • Habilidades que les permitan autorregular su propio estado psicológico; de manera que puedan rendir, al máximo de sus posibilidades, en los distintos cometidos de su trabajo como entrenador.

Entrenamiento en habilidades psicológicas

La condición psicológica puede beneficiarse si los deportistas dominan habilidades psicológicas que les ayuden a autorregular los estados psicológicos que pueden influir en su rendimiento. En esta área, el psicólogo desempeña un papel fundamental; abarcando, por un lado, la enseñanza de las técnicas apropiadas y su forma de aplicarlas eficazmente; y por otro, el control de los posibles riesgos que puedan derivarse del entrenamiento incorrecto y el mal uso de las estrategias psicológicas.

Por ejemplo : pueden plantearse situaciones de entrenamiento que ayuden a los deportistas a habituarse y tolerar el cansancio, el sufrimiento, los altibajos emocionales..., si paralelamente, se entrena a los deportistas para que dominen habilidades psicológicas que les permitan controlar estas dificultades perjudiciales, se estará abordando esta cuestión por dos vías complementarias, obteniendo, además un mayor beneficio de estas situaciones de entrenamiento, al poder aprovecharse para que los deportistas puedan practicar las habilidades psicológicas.

La mejor manera de lograr un efecto favorable y útil en la condición psicológica sería la interacción apropiada entre las siguientes vías:

  • Intervención sobre el ambiente: es la manipulación de las situaciones del entrenamiento con la que se intenta influir en el comportamiento del deportista.
  • Intervención directa sobre la propia persona: es el entrenamiento para la autorregulación.

Condición psicológica en el entrenamiento

Al objeto de mejorar y poner a punto la condición psicológica de los deportistas para el propio entrenamiento, propiciando que afronten, convenientemente, sus diferentes demandas y obtengan el máximo beneficio, deben controlarse variables como: la motivación, el estrés, la autoconfianza, el nivel de activación y la atención , que influyen en la disposición psicológica y el funcionamiento mental.

El rendimiento de los deportistas en el entrenamiento depende, decisivamente de dos aspectos:

  • Disposición: con la que acometen el entrenamiento.
  • Funcionamiento psicológico: cuando trabajan en las tareas deportivas correspondientes.

Intervención coordinada por diferentes vías

El entrenador puede influir en la mejora y puesta a punto en la condición psicológica de los deportistas por diferentes vías:
  • Manipulando las demandas del entrenamiento deportivo.
  • A través de las reuniones mantenidas con los deportistas.
  • Las normas de funcionamiento que establece fuera del entrenamiento.
  • Las múltiples decisiones que adopta.

En todos los puntos anteriores puede colaborar el psicólogo. Sin embargo, es muy difícil que la actuación del entrenador pueda modificar una disposición psicológica en la que predominen creencias rígidas . En general, dependiendo de su habilidad y grado de desgaste, los entrenadores pueden influir en la disposición psicológica “más flexible ” de sus deportistas, pero raramente en su disposición “más rígida”, que requiere el trabajo psicológico más especializado del psicólogo.

El funcionamiento mental de los deportistas en el entrenamiento y su preparación psicológica para la competición, dependerán de la interacción de diversos elementos:
  • Las demandas del entrenamiento deportivo.
  • La actuación del entrenador con los deportistas.
  • La disposición psicológica de éstos cuando afrontan el entrenamiento.
  • Sus habilidades psicológicas.

Prevención del agotamiento psicológico

La fatiga y el agotamiento psicológicos, pueden presentarse tanto por exceso como por defecto , y no sólo por la dimensión cuantitativa del volumen y/o la intensidad de los ejercicios del entrenamiento, sino también por el componente cualitativo de sus contenidos más o menos motivantes o estresantes (muy poco motivante o demasiado estresante).

El agotamiento psicológico y el físico puede que coincidan o puede que no (ej: el jugador suplente de un equipo de baloncesto que apenas participa en los partidos y tampoco entrena demasiado no tendrá fatiga física, sin embargo puede empezar a mostrar síntomas de cansancio y empeorar su rendimiento debido a la fatiga psicológica que el produce el déficit cuantitativo y cuantitativo de actividad).

En algunos casos, este empeoramiento del rendimiento físico, podría explicarse por la pérdida de forma física al no haber entrenado el deportista; pero esta hipótesis debe descartarse , al menos como única explicación, cuando éste, paralelamente, muestra síntomas que indican un funcionamiento psicológico deficiente.

En el ejemplo anterior , la carga de trabajo a la que se somete al jugador de baloncesto, es deficitaria cuantitativa y cualitativamente. El jugador percibe que su actividad no tiene el nivel de exigencia e interés que él desearía y, como consecuencia de ello, se aburre, se siente infrautilizado, se enfada (porque no sabe o no puede cambiar esta situación) y, finalmente, se desilusiona y su funcionamiento psicológico empeora de manera
significativa y estable.

Ejemplo de exceso de carga cualitativa : Se trata de un deportista cuyo plan de entrenamiento ha sido minuciosamente preparado , cuidando la distribución de las cargas de trabajo y los periodos de descanso, intentando evitar un estado de agotamiento, Sin embargo, el estrés psicológico al que está sometido durante muchos meses seguidos, como consecuencia de una enorme responsabilidad y una agobiante “presión social ”, es muy elevado; y, a pesar de que sus resultados son buenos, inicia un proceso de desgaste que, progresivamente, le agota. Su deporte, en general ya apenas le motiva; se distrae en exceso y “baja la guardia”. Es como si cada vez le quedase menos energía disponible; y llega un momento en el que aún queriendo concentrarse y hacer un sobreesfuerzo para rendir, no es capaz de lograrlo.

Con el objetivo de subsanar estas deficiencias, uno de los objetivos del entrenamiento deportivo, debe consistir en prevenir el agotamiento psicológico de los deportistas, sugerencias:

Tabla 4 - Cometidos básicos del entrenamiento deportivo

  1. Planificación del entrenamiento
  2. Adherencia a las sesiones de entrenamiento y otras medidas complementarias.
  3. Aprendizaje de habilidades y conductas relevantes.
  4. Ensayo repetitivo de habilidades y conductas relevantes.
  5. Exposición y ensayo en las condiciones de la competición.
  6. Preparación específica de competiciones.
  7. Evaluación del entrenamiento.

Cometidos del entrenamiento deportivo

El entrenamiento deportivo debe abarcar diferentes cometidos:

  1. Obligatorios: Planificación, adherencia y evaluación. Siempre deben tenerse presentes.
  2. Alternativos : aprendizaje, ensayo repetitivo, exposición y ensayo en las condiciones de la competición y preparación específica de cada competición.

Para determinar el cometido del entrenamiento deportivo se puede utilizar como punto de partida un árbol de decisiones sencillo. Hay resaltar también la importancia de avanzar, progresivamente, en la medida que se van cubriendo las etapas previas.

Asimismo y tomando lo anterior como punto de partida, tendremos en cuenta otras cuestiones relevantes como: el nivel de los deportistas y el periodo de “entrenamiento-competición ”. Es aconsejable que el énfasis de cada cometido varíe según los dos factores anteriores. Ejemplos:

  1. Deportistas “ promesa ” : énfasis en el desarrollo de la habilidad física, el aprendizaje táctico simple y, en menor medida el aprendizaje técnico.
  2. Deportistas que se inician en la competición : mayor peso en el desarrollo de habilidades físicas, el aprendizaje técnico y táctico simple.
  3. Deportistas de élite : predominaría el aprendizaje táctico, el acondicionamiento físico para rendir en competición, el ensayo repetitivo de habilidades de precisión, la exposición y el ensayo en las condiciones de la competición y la preparación de las competiciones. Énfasis reducido en aprendizaje de habilidades físicas, técnicas o tácticas simples.
Por otra parte se puede realizar también una estimación general del peso que podría tener cada cometido del entrenamiento en los distintos periodos de “entrenamiento competición” a lo largo de la temporada. Podemos distinguir entre:
  1. Periodos preparatorios: deben predominar , según sean las necesidades más prioritarias:
    • Trabajo físico (para aprendizaje de habilidades físicas y/o el acondicionamiento físico para la competición futura).
    • La repetición de habilidades técnicas de esfuerzo (con considerable carga de trabajo físico).
    • Aprendizaje de habilidades . Con énfasis más bajo en los apartados de repetición de habilidades de precisión y exposición y ensayo en las condiciones de la competición.
  2. Periodos competición menor: reducción de la importancia del aprendizaje de habilidades físicas y técnicas , interesante perfeccionar habilidades tácticas y psicológicas. El acondicionamiento físico sigue siendo importante para lograr buena forma física. Dedicar una parte considerable del entrenamiento al trabajo de repetición . El cometido más importante en estos períodos es la exposición y el ensayo en las condiciones de la competición .
  3. Periodos de competición mayor: debe predominar el ensayo repetitivo de habilidades de precisión y habilidades tácticas y, por supuesto, la preparación específica de cada competición , pasando a un plano secundario los restantes apartados. Erróneamente , este es el modelo de trabajo que también se emplea, en muchos casos en periodos de competición menor.
  4. Periodo posterior a la temporada de competición: debe emplearse, fundamentalmente, para mejorar las habilidades físicas, técnicas, tácticas simples y, en algunos casos, las habilidades psicológicas.

Optimización de los cometidos del entrenamiento

Los siete cometidos básicos del entrenamiento deportivo, pueden optimizarse, significativamente, mediante la incorporación del conocimiento psicológico al método de trabajo habitual.