11. El conductismo

El ascenso del conductismo

El manifiesto conductista

El conductismo nace como tal en 1913 a raíz de una serie de conferencias de Watson tituladas “La psicología desde el punto de vista del conductista” que se convierte en el manifiesto del conductismo. Las ideas principales son:

  1. La psicología es una rama objetiva de la ciencia de la naturaleza y su meta teórica es la predicción y control de la conducta.

  2. Rechazo de la introspección ya que es estéril por motivos prácticos, filosóficos y empíricos.

  3. Rechazo de la conciencia, la mente y el pensamiento.

    • No hay procesos iniciados en el S.N. Central, el cerebro sólo sirve como punto de empalme entre el Estímulo y la Respuesta.

    • El pensamiento es la reiteración atenuada de actos musculares (conducta implícita).

  4. La metodología utilizada en animales debe utilizarse en personas.

  5. Rechazo del conductismo metodológico (no preocupa lo que suceda en la mente).

Las primeras respuestas (1913-1918)

Las respuestas al manifiesto de Watson son escasas y moderadas: piensan que el estudio de la conducta es valioso pero que es más una forma de biología que de psicología (la psicología es por definición estudio de la conciencia y debe usar la introspección).

Además el comportamentalismo está ya bastante arraigado: el manifiesto sólo sirve para que éste tome conciencia de sí mismo y se difunda con un nuevo nombre, “conductismo”.

En 1916 Watson acoge el método de Paulov de los reflejos condicionados.

La definición del conductismo (1919-1930)

La psicología gana prestigio tras la 1ª Guerra Mundial por la aplicación de Pruebas Psicotécnicas.

Hunter definió una nueva ciencia,  la Antroponomía , que tuvo poco éxito.

Lashley distinguió tres formas de conductismo: dos formas de conductismo metodológico y una forma de conductismo estricto o radical.

Para Lashley la opción entre conductismo y psicología tradicional responde a dos visiones del mundo: una científica y otra humanista. Su opción es mecanicista (como La Mettrie).

Tras la segunda guerra mundial Watson intenta aplicar la Psicología humana basada en el reflejo condicionado a la educación: “dadme una docena de niños y los convertiré en lo que quiera”.

Destaca la influencia del entorno social: una persona nace con pocos instintos o reflejos  incondicionados (miedo, ira y respuesta sexual) y el resto de emociones son versiones condicionadas de éstos. Uso social del conductismo: hacer de un niño lo que se quiera.

La edad de oro de la teoría

El periodo de 1930 a 1950 es la Edad de Oro de la Teoría en psicología del Aprendizaje.

La psicología y la ciencia de la ciencia

El conductismo refleja la imagen de la ciencia trazada por el positivismo de Comte; pero este positivismo inicial ha cambiado y en esos momentos domina el positivismo lógico.

Según el positivismo lógico el lenguaje científico tiene dos clases de términos: términos de observación (son los más importantes o básicos) y términos teóricos: permiten añadir explicación a los fenómenos naturales.

La definición operacional permite relacionar los términos teóricos y los de observación (por ejemplo: la masa es igual al peso de un objeto a nivel del mar). Las teorías científicas son una serie de axiomas que relacionan los términos teóricos.

Stevens importa la definición operacional a la psicología y denomina al positivismo lógico ciencia de la ciencia.

Dashiell propugna un acercamiento entre psicología y filosofía a partir de dos ideas del positivismo lógico: operacionalismo y exigencia de que las teorías científicas sean una serie de axiomas planteados de forma matemática.

El conductismo propositivo de Tolman

Watson, Lashley y los restantes conductistas reduccionistas defienden la teoría motora de la conciencia: los contenidos de la conciencia son meras sensaciones de movimientos corporales que informan, pero no causan la conducta. Tolman y Hull elaboran otros enfoques distintos para explicar la conducta sin invocar a la mente.

Tolman se sirve del neorrealismo que defiende que no hay introspección desde el momento que no hay objetos mentales a observar. Liga esta perspectiva y la teoría motora de la conciencia: “los estados mentales sólo son un efecto retroactivo de la conducta en la conciencia”.

El propósito o intención es un aspecto objetivo de la conducta. Extirpa mente y conciencia de la psicología pero conserva la intención y la cognición.

Frente a Watson que es molecular (la conducta compleja se puede analizar en sus mínimos componentes musculares), Tolman es molar (defiende estudiar actos completos e integrados).

La conciencia proporciona “representaciones” que guían la conducta: la cognición y el pensamiento tienen un papel causal en la conducta.

Tolman reformula su conductismo intencional por la influencia del positivismo lógico de Carnap: la psicología científica debe buscar leyes y procesos observables que gobiernan la conducta.

En esta reformulación, denominada conductismo operacional,  introduce que la conducta son V. Dependientes causadas por V. Independientes (ambientales y del propio organismo). También hay Variables Intervinientes (entre las anteriores).

En sus últimos escritos Tolman defiende que las cogniciones son entidades mentales reales y no descripciones abreviadas de la conducta (concepto de mapas cognitivos como representaciones del entorno).  Se le considera antecedente de la Psicología Cognitiva y del procesamiento de la información.

El conductismo mecanicista de Hull

Hull defiende que pensamiento, razonamiento y aprendizaje tienen una naturaleza mecánica, pueden explicarse con la precisión de las matemáticas y que por ello la psicología debe deducir mediante ecuaciones las conductas de personas y grupos.

Como Tolman ve en la conducta intencional un signo externo de lo mental.

Su obra principal es “Principios de Conducta”.

Intenta crear una teoría del aprendizaje deductiva, cuantitativa y formalizada.

De sus seminarios en el Instituto de Relaciones Humanas de Yale nacerá la Teoría del Aprendizaje Social.

Es más influyente que Tolman y su discipulo más destacado es Spence.

Conclusión: Tolman frente a Hull.

  • Diferencias:

    • Tolman
      1. Conductismo proposicional o intencional.

      2. Intención y cognición son reales.

      3. Perspectiva cognitiva.

    • Hull
      1. Conductismo mecanicista.

      2. Intención y cognición resultado de procesos mecánicos (no hay mente) descriptibles mediante ecuaciones lógicas.

      3. Perspectiva Estímulo-Respuesta.

  • Similitudes

    1. Tratan de elaborar teorías científicas del aprendizaje.

    2. Tratan de alcanzar su meta mediante la experimentación.

    3. Siguen la fórmula de la psicología de Herbert Spencer.

    4. Rechazan la conciencia.

    5. El objetivo de la psicología es descubrir, predecir y controlar la conducta.

    6. Son conductistas metodológicos.

    7. Están influidos por el positivismo.

Ya somos todos conductistas

Spence aúna las distintas ramas del conductismo mediante la formulación de una metafísica conductista de línea positivista.

Tras la segunda Guerra Mundial el conductismo radical formulado por Skinner sustituirá a todas las corrientes conductistas anteriores.

Tras la edad de oro

Koch identificó dos razones de la “crisis” de la psicología experimental tras la Segunda Guerra Mundial:

  1. Crisis interna: Estancamiento de los sistemas teóricos previos a la guerra en la teoría del aprendizaje.

  2. Crisis externa: La psicología clínica y aplicada pujan con fuerza para conseguir el “reconocimiento social”.

Beach critica el conductismo tradicional por haber focalizado su estudio en una única especie, la rata.

Lashley atacó las bases de la teoría E-R de Watson, Thorndike y Hull admitiendo, como Tolman, que la mente/ cerebro tiene un papel activo y no es una mera central telefónica que establece conexiones entre estímulo y respuesta.

El conductismo formal en peligro

En la Conferencia sobre Aprendizaje de 1950 una nueva generación de teóricos de aprendizaje (por ej. Koch) criticaron duramente las teorías de aprendizaje principalmente la de Hull, aunque también las de Tolman y Skinner,  por no superar  los criterios del positivismo lógico.

El conductismo radical

Skinner es el más conocido e influyente de todos los conductistas y su conductismo radical supone el completo rechazo de toda la tradición psicológica crecida en el seno de la filosofía.

Sigue a Watson al ubicar de forma rotunda la responsabilidad de la conducta en el medio ambiente del individuo: el ambiente controla la conducta.

Critica la idea del inconsciente de Freud: los procesos mentales son irrelevantes para la conducta (como rechazó Aristóteles  las formas platónicas y Ockham  las facultades mentales).

La herencia intelectual de Skinner viene de Ockham, Bacon, Hume y Mach.

Su explicación de la conducta es heredera del análisis de Darwin sobre la evolución.

También tienen influencia en su teoría los trabajos de Paulov, del fisiólogo mecanicista Loeb y los primeros trabajos de Watson.

El análisis experimental de la conducta (Skinner)

Para Skinner la meta de la psicología es analizar la conducta, localizando los determinantes específicos de conductas específicas y establecer la naturaleza exacta de la relación entre la influencia antecedente y la conducta subsiguiente. La mejor manera de hacerlo es mediante la experimentación: sólo en un experimento se pueden controlar todos los factores que afectan a la conducta. De ahí que denominara a su ciencia “el análisis experimental del comportamiento”.

Las influencias antecedentes que actúan sobre la conducta son las variables independientes y la variable dependiente es la conducta resultante de ellas. No hay actividad mental que intervenga entre unas variables y otras.

Aunque al final la fisiología será capaz de explicar los mecanismos que controlan la conducta, el análisis de la conducta servirá para explicar de forma independiente las relaciones funcionales entre las variables.

En sus inicios Skinner enfatizó la naturaleza descriptiva de su trabajo por lo que a sus primeras ideas se les conoce como conductismo descriptivo y se le emparenta con Titchener. Lo que separa a ambos es la importancia que para Skinner tiene el control de la conducta.

En su obra “La conducta de los organismos” Skinner diferenció entre dos tipos de conducta aprendida: conducta respondiente, involuntaria o refleja (la estudiada por Paulov)  y aprendizaje o conducta operante o voluntaria.

La conducta operante, al contrario que la respondiente, se emite de vez en cuando, pero aumenta su probabilidad de emisión si su ocurrencia es seguida de un evento denominado reforzador.

El análisis experimental de la conducta consiste en la descripción sistemática de las contingencias de reforzamiento, las cuales están determinadas por las presiones selectivas del ambiente (como el darvinismo en el que las especies con éxito florecen y otras se extinguen).

Toda conducta es un producto de la historia de reforzamiento de un individuo o de su composición genética, nunca de la intención o voluntad.

En cuanto a la metodología, Skinner también definió una metodología innovadora evitando en la situación experimental fragmentar la conducta en “ensayos” arbitrarios y artificiales. Otro dato básico para su análisis es la definición de la tasa de respuestas. Prescindió de la estadística prefiriendo diseños experimentales con pocos sujetos

La interpretación de la conducta humana

En los años 50 Skinner extendió su conductismo radical a la conducta humana.

Su empresa más importante fue interpretar el lenguaje dentro del marco del conductismo radical, haciéndolo en su obra “La conducta verbal”.

El lenguaje se aprende cuando  niño es reforzado por sus padres cuando por ejemplo emite el sonido “muñeco” en presencia de un muñeco.

En cuanto al pensamiento, Skinner considera que éste es simplemente conducta.

También estaba preocupado por utilizar su conductismo radical, que permitía un control total sobre la conducta humana” en la construcción de una sociedad utópica (en su obra “Walden II”).

El conductismo y la mente humana: conductismo informal

Osgood y otros autores se aferraron al concepto de mediación como solución al problema del pensamiento humano. El pensamiento se podía concebir como pares simbólicos de estímulos encubiertos y respuestas mediadoras. Con la mediación los procesos cognitivos podían ser admitidos dentro de la teoría de la conducta sin abandonar la formulación E-R.

Osgood aplicó sus ideas al lenguaje, intentando medir el significado a través de su escala del diferencial semántico.

Dentro de esta corriente liberadora el más amplio programa de psicología humana lo constituye la teoría del aprendizaje social de Miller.

El conductismo mediacional resulto ser un puente entre el conductismo inferencial de los años 30 y 40 y la psicología cognitiva de los años 80.

El conductismo filosófico

Apartado eliminado para el examen (pp. 374-378)

El declive del conductismo

La lingüística cartesiana

CHOMSKY propone modelo formalizado del lenguaje (es un sistema de reglas gramaticales) e intenta  resucitar el racionalismo cartesiano con una teoría innatista de la adquisición del lenguaje.

Critica la idea de Skinner de que el lenguaje es una conducta compleja que puede ser explicada por los principios de la conducta general. En concreto rechaza los términos técnicos de Skinner (como estímulo, respuesta, refuerzo, etc.) ante la imposibilidad de aplicarlos al lenguaje.

Los límites del  aprendizaje animal

Una serie de evidencias acumuladas durante los años 60 muestran que las leyes de aprendizaje animal no son generales (por ejemplo, los estudios de Breland sobre adiestramiento de animales o los de John García sobre la “nausea condicionada”).