12. La ciencia cognitiva

Las primeras teorías de la psicología cognitiva

El nuevo estructuralismo

El estructuralismo es una nueva corriente de origen europeo que intenta aunar a todas las ciencias sociales (desde filósofos a antropólogos) y que creen que toda conducta humana ha de explicarse en referencia a estructuras abstractas de tipo lógico o matemático.

En psicología, el estructuralista más destacado es Piaget que traza un mapa del desarrollo del conocimiento en el niño, con cuatro estadios y  con pasos de uno a otro de forma cualitativa.

Piaget formuló una psicología cognitiva, con influencias de Kant y con antecedentes eclécticos (epistemología, psicoanálisis, tests de inteligencia, etc.). Su epistemología genética se centró en el estudio de los orígenes del conocimiento en el desarrollo de los niños (desarrollo no cuantitativo sino cualitativo de la inteligencia, con cuatro etapas, cada una de ellas con formas de entender el mundo diferentes).

También son estructuralistas Chomsky (no EU) con su intento de explicar el lenguaje en términos de estructuras formales gramaticales (gramática universal innata), Lévi-Strauss (antropología) y Foucault (filosofía).

La cognición en la psicología social

La psicología social en tanto que estudio de la persona como ser social se remonta a los pensadores griegos, Maquiavelo o Hobbes.

Durante los años 40 y 50 la psicología social continuó empleando conceptos mentales del sentido común; por ejemplo Festinger y su teoría de la disonancia cognitiva: las creencias de las personas tienden a ser  acordes unas con otras o chocar entre sí, si chocan entre ellas inducen un estado desagradable denominado disonancia cognitiva, que la persona intenta reducir.

Su importancia histórica radica en que es una teoría cognitiva, sobre entidades mentales (las creencias).

Nuevas teorías cognitivas sobre la percepción y el pensamiento

La teoría del “New Look” en percepción: Bruner propuso una visión de la percepción en la cual el perceptor adoptaba un papel activo, en lugar de ser un receptor pasivo de los datos sensoriales. Ejemplo: palabras “tabú” u obscenas requieren periodos de exposición más largos que palabras neutras.

El estudio del pensamiento: Bruner también se interesó por procesos mentales superiores, llegando a la misma conclusión que con la percepción: el sujeto elabora conceptos a través de un proceso intelectual activo (con estrategias y procesos de toma de decisión).

La mecanización del pensamiento

La inteligencia artificial

Con la invención del ordenador tras la Segunda Guerra Mundial aparecen los conceptos de retroalimentación y programación y se inicia la idea de que las máquinas puedan pensar.

Rosenblueth, Wiener y Bigelow hicieron de la retroalimentación un concepto científico, que podía ser aplicable a cualquier tipo de sistema propositivo, ya fuera mecánico (como un ordenador) o viviente (como la conducta humana).

Turing definió el campo de la inteligencia artificial y el programa de la ciencia cognitiva (pregunta fundamental: ¿pueden pensar las máquinas?).

“Prueba o Test de Turing”: Juego de imitación en el que, comunicándose por un ordenador, se intenta  determinar entre dos interlocutores cuál es una persona y cuál un ordenador. Si el ordenador consigue hacerse pasar por la persona implicaría que es  inteligente  (criterio de la Inteligencia Artificial).

El término Inteligencia Artificial (IA) lo acuñó McCarthy.

El objetivo de la IA es crear máquinas que desempeñen tareas humanas ( “IA pura”); pero hay otra versión (utilizada en psicología): simulación por ordenador (más que emular al ser humano, el objetivo es imitarlo).

El triunfo del procesamiento de la información

La distinción mente-cuerpo, programa-ordenador (años 50)

En los años cincuenta muchos psicólogos intentan aplicar la informática como modelo de aprendizaje y de procesos cognitivos:

Modelos electromecánicos de Deutsch, Wyckoff y Miller capaces de aprender laberintos, discriminaciones, y razonar de forma lúcida.

Trabajos de Broabdent y Miller sobre atención y memoria basados en el procesamiento de la información.

La distinción entre ordenador (hardware) y programa (software) resultó crucial para la psicología cognitiva: las teorías cognitivas debían fijarse no en el cerebro (para eso estaba la neurología) sino en la mente humana (el “programa” del ser humano).

En psicología se va imponiendo el paralelismo entre el ser humano y el ordenador: el objetivo de la psicología consistiría en especificar cómo el ser humano procesa la información (la formula E-R se convierte en Input-Output).

La simulación del pensamiento

La culminación de este proceso se produce cuando Newell, Shawh y Simon (1956) desarrollaron un programa informático, “El Solucionador General de Problemas” (General Problem Solver, GPS) para simular por ordenador  la resolución  humana de problemas, proponiendo un acercamiento cognitivo a la psicología (describir la conducta como un programa informático). Simon llegó a profetizar que en  10 años las teorías psicológicas se escribirían como programas informáticos.

El hombre máquina: el impacto de la metáfora del procesamiento de la información