14. La sociedad psicológica

El desarrollo de la sociedad psicológica

En la década de los 50 según Sanford (secretario del A.P.A.)el futuro de la psicología estaba en la psicología profesional: “la sociedad tiende cada vez más a pensar en términos de conceptos y métodos creados y fomentados por los psicólogos” (nacía la “era del hombre psicológico”).

Comenzó la regulación legal de los títulos y las licencias para el ejercicio profesional de la psicología aplicada.

La Psicología Humanista (ROGERS Y MASLOW)

La psicología humanista es conocida como “tercera fuerza” frente al   psicoanálisis (“segunda fuerza”) y al conductismo (“primera fuerza”). Sus máximos representantes son Rogers y Maslow.

Carl Rogers

Psicoterapia centrada en el cliente: énfasis en la comprensión empática (el terapeuta intenta penetrar en la visión del mundo del cliente y le ayuda a resolver sus problemas y a vivir la vida que desea).

Es una psicología fenomenológica: estudio de la experiencia subjetiva. 

Distingue tres modos de conocimiento: uno objetivo (conocimiento del mundo como objeto) y dos subjetivos:  a) la experiencia personal consciente (incluye intenciones y sentimiento de libertad) y b) el intento de comprender este mundo subjetivo. El psicólogo clínico debe dominar este último.

Critica el conductismo por limitarse al modo de conocimiento objetivo y entiende a los seres humanos como máquinas (sin experiencias subjetivas).

Abraham Maslow

Según Maslow, todas las personas tienen necesidades de autorrealización latentes (y no sólo necesidades animales de alimento, cobijo y seguridad)  que no se ponen en funcionamiento debido a inhibiciones socialmente impuestas (teoría motivacional de la jerarquía de necesidades).

Uno de los principales objetivos de la psicología humanista era ayudar a las personas a desarrollar todo su potencial como seres humanos.

La psicología humanista estaba en contra del conductismo por su rechazo radical a la voluntad, el libre albedrío y la autonomía del ser humano. No negaba el conductismo ni el psicoanálisis, sino que pretendía ir más allá de ellos (consecuencia del espíritu ecléctico de los años cincuenta).

La revolución social de los años sesenta

En los años 60 se produce en la cultura estadounidense un descontento general hacia los valores, las actitudes y la ética de la adaptación al orden social, proponiéndose una rebelión saludable contra la cultura del conformismo (defendida en psicología  por autores como Creegan o Lindner).

El mito de la enfermedad mental (Szasz)

En 1960 Szasz critica el sistema de salud mental acusándolo de fomentar la estigmatización y la privación de libertad  de los enfermos mentales (movimiento antipsiquiátrico).

Su análisis partió del análisis de Ryle del concepto de mente (la mente es un mito, el mito del “fantasma de la máquina”). Szasz  concluyó que si no existe  “fantasma de la máquina”, la mente no puede enfermar.

Para Szasz las “enfermedades mentales” son ficticias, son en realidad construcciones sociales. Aunque el cerebro puede enfermar (como el resto de órganos), no se trata de enfermedad mental sino orgánica.

La psiquiatría y la psicología clínica deben existir no para ayudar a los enfermos a recuperarse de una enfermedad, sino para ayudarles a que se conozcan a sí mismos, a los demás y a la vida.

La Psicología Humanista  y la crítica a la adaptación

El movimiento antipsiquiátrico y la psicología humanista rechazaban la teoría de la adaptación: los pacientes mentales no eran enfermos, sino que rechazaban pertenecer a una sociedad enferma (conformista), lo que les provocaba frustración y ansiedad (Los Putney).

Nuevos valores: crecimiento y autenticidad (como ataraxia de la Grecia Antigua).

También los hippies son como los antiguos cínicos griegos: abandono de la sociedad convencional.

Una psicología entregada

A finales de los 60 pretensión de que la psicología se entregué mejor a la sociedad (utilidad práctica).

En los años 70 críticas a la psicología desde distintos frentes : crítica a los tests, crítica de los políticos y pocos avances en su pretensión de entregarse a la sociedad (Koch).

Rebelión pero no revolución

No hubo una revolución hippie socio-humnista, sino una renovación de viejas ideas: autorrealización (scala naturae de Aristóteles); revitalización de sentimientos, libertad ... (románticismo del siglo XVIII).

El gran avance de la psicología humanista fue la utilización de las dinámicas de grupo.