J.B. Watson. El condicionamiento de la conducta emocional


Contextualización

Identificación de la corriente intelectual a la que se adscribe el texto

El paradigma mentalista es la primera forma de hacer psicología científica y se desarrolla en las últimas décadas del siglo XIX y primeras del XX. Las tres escuelas fundacionales (psicología de la conciencia, psicología del inconsciente y psicología de la adaptación) comparten, si bien con importantes matices, el rasgo fundamental de éste paradigma: la idea de que el objeto de estudio de la psicología es la mente, el análisis de los estados y procesos mentales y/o su función.

Los psicólogos funcionalistas dieron los primeros pasos en la transición del mentalismo hacia el comportamentalismo pero no se atrevieron a desterrar la mente como objeto de estudio de la psicología. El funcionalismo seguía considerando la consciencia, si bien desde el punto de vista de su función. Pero el conductismo dará un paso más en este sentido y considerará que el objeto de estudio de la psicología no es la experiencia consciente, sino la conducta. La psicología debe por tanto, atendiendo al nuevo paradigma abandonar el estudio de la mente y limitarse a observar las manifestaciones conductuales concretas (respuestas) que se emiten en función de determinados hechos precedentes (estímulos)

Identificación del autor, la obra y la época en que fue escrito el texto

En 1913 Watson publica el que, a menudo, ha sido considerado su trabajo más importante, el artículo: “La psicología desde el punto de vista conductista” y que dará punto de partida al Conductismo. En él Watson describe las líneas generales del nuevo movimiento. En su opinión, el análisis objetivo de la conducta y las relaciones entre estimulo y respuesta es el único método válido para conseguir la penetración en las acciones humanas y extrapolar el método propio de las Ciencias Naturales (el método científico) a la Psicología. El presente fragmento pertenece a uno de sus libros más difundidos “El conductismo” en el cual difunde sus ideas psicológicas. Los experimentos descritos en el texto fueron realizados en torno a1920.

Resumen

Tema

En el presente texto se describe uno de los experimentos más célebres de la historia de la psicología, realizado por Watson junto a su asistente Rosalie Rayner para demostrar sus teorías acerca del condicionamiento de la reacción de miedo. El sujeto experimental era un niño de once meses de edad y que ha pasado a la historia con la denominación de Pequeño Albert.

Estructura

Watson pretendía llevar el condicionamiento clásico más allá de lo que lo había hecho Pavlov, de manera que decidió utilizar la metodología experimental del estudio de la conducta animal para aplicarla al estudio de la conducta humana. La idea que algo como las respuestas emocionales podía ser condicionado era algo bastante novedoso, ya que frente al innatismo y la herencia derivados de la influencia darwiniana, postulan la influencia creciente del ambiente, la sociedad y la cultura.

En el presente fragmento solo se describen las fases iniciales del experimento, pero merece la pena ampliar un poco más la información. Como objeto de sus experimentos, Watson y Rayner, escogieron al pequeño Albert B. del que poco se sabe, aparte de que era hijo de una nodriza en el Hogar “Harriet Lane” para niños inválidos.

Antes de empezar el experimento, el Pequeño Albert no presentaba ningún miedo hacia entre otras cosas los ratones blancos, conejos, un perro. Aunque ya mostraba, como es natural y como muestran todos los bebes, miedo ante los ruidos estruendosos Watson y su colega Rosalie Rayner, con la que acabaría casándose, no empezaron a condicionar el miedo en el Pequeño Albert hasta unos dos meses después de empezados los experimentos, cuando el niño ya tenía 11 meses de edad. El experimento consistía en colocar a Albert en un colchón en el medio de una habitación.

Un ratón de laboratorio blanco era colocado cerca de Albert para que el jugara con él.

En ese momento, el niño no mostraba ningún miedo hacia la rata, sino que como otros niños pequeños lo que intentaba era tocarla, mientras ella se movía a su alrededor.

Para intentar condicionar el miedo en Albert, Watson y Rayner, empezaron a hacer chocar un martillo contra una barra de acero cada vez que Albert tocaba la rata, haciendo un ruido estruendoso. De manera nada sorprendente Albert lloraba y mostraba signos de temor al oír el ruido. Después de repetir varias veces la misma prueba, se procedió a mostrar a Albert la rata sola, pero esta vez al contrario que cuando empezó el experimento, el bebé mostraba signos de angustia, lloraba, se giraba hacia el otro lado e intentaba moverse huyendo de ella.

Aparentemente, el bebé había asociado la rata blanca con el ruido. Lo que inicialmente era un estimulo neutral, la rata, se había convertido en un estimulo condicionado, que producía el mismo miedo y la misma respuesta emocional que el otro estímulo asociado.

Sin embargo lo que fue aún más problemático es que el Albert generalizó la asociación.

De manera que cuando Watson introdujo un conejo en la habitación 17 días después del experimento original, Albert volvió a angustiarse lo mismo ocurría ante la presencia de un perro peludo, o incluso si Watson cubría su cara con una máscara de Papa Noél, con barba blanca.

Albert abandonó el hospital, y los experimentos con él no pudieron continuar. Watson afirma que pretendía desensibilizar al bebé y eliminar sus reacciones de temor, aunque Rayner y Watson conocían con un mes de antelación que Albert abandonaría el hospital por lo cual muy probablemente no podrían llevar a cabo la desensibilización, pero, al parecer, Watson había ideado varios métodos en este sentido. Uno de ellos se basaba en la confrontación del niño con los estímulos que provocaban las respuestas de miedo, de manera que el niño al llegar a habituarse al estímulo condicionado llegara a "perderle el miedo". Otro método se basaría en la "recondicionamiento" del niño, mediante la estimulación de zonas erógenas del niño o dándole algún tipo de golosinas al mismo tiempo que se mostraba objetos que producían el miedo. La última técnica consistiría en crear actividades constructivas alrededor del objeto que provocaba los temores 2.3. Qué ideas defiende el autor Para Watson en el fondo el enfoque mentalista suponía una especie de misticismo. Para él no existía mucha diferencia entre postular la existencia de un alma o de una mente como sustrato de los procesos conscientes. Quienes creen que hay procesos iniciados desde el sistema nervioso central en realidad creen en algo similar al alma: similar en cuanto a su constitución como principio generador misterioso y trascendente. La psicología de Watson era extremadamente radical: no sólo no existía el alma, sino que tampoco existía la corteza cerebral más que como centralita conectora de estímulos y respuestas. Tanto el alma como el cerebro podían ser pasados por alto a la hora de describir, predecir y controlar la conducta.

El uso metodológico de la introspección en psicología fue criticado por él desde un punto de vista empírico y filosófico (la introspección era incapaz de definir preguntas a las que pudiera responder convincentemente, y su metodología no podía considerarse científica) y también desde un punto de vista práctico ya que según él la consciencia es un hecho bastante irrelevante para describir y predecir el comportamiento, que era su objetivo.