06. Atención dividida y combinación de tareas

Introducción

Existen diversos puntos de vista sobre la explicación del rendimiento humano en condiciones de atención dividida.

Se han realizado experimentos sobre el Periodo Refractario Psicológico (PRP).

Welford (1952) utilizó tareas solapadas, primero un estímulo simple y después otro para emitir una respuesta rápida. Es la que se utiliza con mayor frecuencia.

Posner y Boies (1971) se basan en realizar dos tareas simultáneas, y Allport, Antonis y Reynolds (1972) requieren la realización continua de dos tareas mantenidas durante largos periodos temporales.

La teoría original del filtro sugería la existencia de un único canal de procesamiento, sin embargo Allport y Cols demostraron que se podía realizar de forma combinada dos tareas con la misma rapidez que si se hicieran por separado (experimento con teclistas de piano y sombreado de un texto) poniendo en evidencia el canal único de procesamiento atencional.

Broadbend (1982) señaló que en el experimento anterior existía cierta redundancia y predictibilidad entre palabras y notas por lo que para estar seguros de que no se comparte el tiempo entre ambas habría que diseñar tareas no redundantes.

¿Canal único o capacidad de procesamiento de propósito general?

Welford y Broadbent sugirieron la existencia de un cuello de botella central, otros teóricos opinaron que este cuello de botella no se debía a la estructura del sistema humano, si no a una cantidad limitada en la capacidad de procesamiento que se podía asignar a una tarea o a varias.

Ambas puntos de vista están relacionados entre si.

Si el recurso atencional que limita el sistema es de propósito general, todas las tareas que requieran atención utilizaran el mismo recurso o competirán en el mismo cuello de botella.

Siempre que dos tareas no compitan al mismo tiempo por el mismo recurso, no se interferirán, salvo que compitan en otro nivel común (por ej. a la extracción de datos).

Las teorías de la capacidad y el operador humano

Un cuello de botella selectivo en el procesamiento constituye una limitación estructural y muchos experimentos vistos en capítulos anteriores trataban de descubrir donde se encuentra dicho cuello de botella.

La cantidad de información que puede procesar un organismo en un momento dado podría considerarse que esta limitada por la capacidad o cantidad de recursos de procesamientos que dispone. Las investigaciones indican que el procesador humano dispone de límites en cuanto a número y complejidad de operaciones a realizar simultáneamente según las circunstancias (internas como personalidad, sueño, miedo o externas como ruido calor etc).

Revelle (1993) realizó una revisión de los factores “no cognitivos” que podían afectar a la capacidad del individuo para realizar tareas exigentes desde el punto de vista atencional, observó que la mayoría de los efectos estaban relacionados con la personalidad y con los niveles de activación o arousal.

Knowles (1963) propuso que el “operador humano” disponía de un pool o conjunto de recursos de procesamiento, y era limitado. Si una tarea necesita más recursos, en el pool quedarían menos recursos disponibles para otra tarea. Y a medida que la primera tarea fuera creciendo en dificultad, se extraerían cada vez más recursos.

Moray (1967) señalo que la visión del fenómeno atencional en términos de capacidad acabó con la necesidad de pensar en cuellos de botella. La interferencia entre tareas simplemente surgía de las demandas de capacidad de cada una de ellas, y podía aparecer en cualquier etapa del procesamiento.

El modelo de atención y esfuerzo de Kahneman

El modelo de Kahneman (1973) propone que la atención es un recurso limitado que se puede distribuir en función de la asignación de tareas, para una o para varias actividades. Sugiere que la capacidad atencional varía en función de la motivación y de la activación o arousal.

Propone que la dificultad de una tarea se puede determinar con su grado de interferencia con una tarea coincidente.

Este modelo presenta varios problemas:

  1. Kahneman sugiere que a medida que aumenta la activación también lo hace el rendimiento, pero existe un punto óptimo, que una vez superado producirá una disminución del mismo. (Yerkes y Dodson)

  2. No es fácil definir que es activación o arousal.

  3. No se puede medir la dificultad de una tarea por su nivel de interferencia porque no sería una medida independiente.

Bourke, Duncan y Nimmo-Smith (1996) pusieron a prueba la teoría de la capacidad central con un experimento de dobles tareas, entonces las tareas que demandaran más capacidad interferirían con las otras y viceversa.

Generación de números aleatorios, aprendizaje de prototipos, atornillar y desatornillar tuercas y detectar tonos.

Se descubrió que la primera tarea (números) era la que ms interfería, independientemente si era una tarea primaria o secundaria y la última tarea (tonos) era la que menos de igual forma. Bourke y colaboradores llegaron a la conclusión de un límite responsable del descenso en situaciones de doble tarea pero no concluyeron si ese límite estaba en los recursos de procesamiento, o en la cantidad de información que se podía procesar.

Medición de la asignación de recursos

Limitaciones: procesamiento limitado por los datos y limitado por los recursos

Vickens utilizó el término recursos en vez de atención esfuerzo o capacidad, por considerar a estos últimos demasiado ambiguos.

Norman y Bobrow manejaron la función recurso-rendimiento

Durante la ejecución de una tarea se pueden invertir recursos hasta un punto, a partir del cual no importan los recursos aportados, pues no mejorara el rendimiento por ello.

Existe limitación por los datos si el input es de mala calidad (conversación con ruidos o letras borrosas). Estas limitaciones no se pueden subsanar, pero si invertimos más recursos y el rendimiento cambia, esté será que está limitado por los recursos.

La curva POC (perfomance operating characteristic) es una representación gráfica de la asignación de recursos para cada tarea.

La curva A representa tareas que comparten un recurso (la mejora en el rendimiento de una tarea implica la disminución de la otra) y la curva B indica que no se comparten recursos o esta limitada por los datos.

Allport (1980) revisó la teoría de Norman y Bobrow y llegó a la misma conclusión que la teoría de Kahneman. No existe una manera independiente de medir las demandas de recursos. Si dos tareas interfieren, compiten por el mismo recurso, si no, utilizan recursos diferentes o están limitadas por los datos.

Hirst (1986) señaló que los psicólogos no tienen claro si existe un único recurso central para todas las tareas si hay múltiples recursos (pool visual para tareas visuales, pool verbal para verbales etc.) o si se combinan recursos específicos con un central.

El rendimiento en doble tarea: ¿De cuántos recursos disponemos?