02. Influencia de la evolución y cultura en la mente y la conducta social

Introducción

El ser humano sobrevivió en los tiempos ancestrales gracias a su capacidad de agruparse.

El grupo ha sido amortiguador de las demandas del medio físico y entre sus miembros ha existido una interdependencia necesaria que plantea ciertas cuestiones que deben equilibrarse entre la tendencia a satisfacer las motivaciones y aspiraciones personales y la necesidad de coordinarse con otros.

Esto ha hecho que nuestra mente y conducta avancen en una dirección determinada.

CULTURA: conjunto de formas específicas de adaptación a ambientes físicos y sociales concretos.

La influencia de la evolución

Darwin: La continuidad evolutiva

Las especies no han evolucionado de forma lineal. El hombre no es el pináculo de la evolución, todas las especies lo hacen, con sus propias características y capacidades por medio de la selección natural, resultando la supervivencia de los más aptos.

El neocórtex del cerebro humano está más desarrollado que en otras especies. Hay dos hipótesis para explicarlo:

  1. La necesidad de hacer frente al medio físico. (Inteligencia ecológica)

  2. La necesidad de manejar relaciones sociales cada vez más complejas y coordinarse con otros. (Inteligencia social)

Dumbar: Hipótesis del cerebro social

La correlación entre el tamaño relativo del neocórtex y el tamaño del grupo en el que viven los individuos y la complejidad de las relaciones sociales, se debe a que el volumen del neocórtex marca el límite de la capacidad de procesamiento de información, lo que a su vez limita el número de relaciones sociales que un individuo puede manejar simultáneamente. Parece que esas limitaciones tienen más que ver con los mecanismos por los que se mantienen las relaciones a lo largo del tiempo que con la simple cuestión numérica de cuántas relaciones hay que recordar (alianzas, coaliciones, coordinación, etc.)

El tamaño del neocórtex también está relacionado con una madurez más tardía.

Hipótesis de la Inteligencia Social

Existen dos versiones:

  1. Inteligencia maquiavélica: necesidad de manipular a otros para obtener beneficios individuales.

  2. Inteligencia social: concede igual importancia a la manipulación y cooperación para mantener unido  al grupo y coordinarse para el logro de metas comunes.

Búsqueda del beneficio de otros:

  • Selección por parentesco: ayuda a los parientes.

  • Altruismo recíproco.

Ambos son medios indirectos del éxito reproductivo del individuo.

Selección multinivel:

  • Tan importante en la compitición como en la cooperación, siempre que favorezca la adaptación de los individuos y de los grupos al medio en el que viven.

Susan Fiske: Motivos sociales universales

Son aquellos motivos que nos impulsan a formar un grupo y pertenecer a él aunque los intereses individuales se vean momentáneamente prejudicados.

  • Pertenencia

  • Comprensión

  • Control

  • Potenciación personal

  • Confianza

Baumeister

Propone el apelativo animal cultural en lugar de animal social, ya que aunque la cultura no es exclusiva de nuestra especie, sí es la que ha llegado a un mayor grado de complejidad, alcanzando un nivel que sin ella nos sería imposible sobrevivir.

Defiene la influencia conjunta de naturaleza y cultura en la mente y conducta humana. El cerebro humano, al ser un órgano tan caro de mantener (20% de calorias ingeridas diariamente) es biológicamente rentable, ya que si no lo fuera, hubiese supuesto la extinción de nuestra especie.

Ventajas de la cultura

  • Progreso acumulativo

  • División del trabajo, diferenciación de roles y especialización.

    • Cooperación

    • Interacción con otras personas

Psicólogos evolucionistas: semejanzas entre nuestra especie y las demás. Concepto neodarwinista “Eficacia biológica inclusiva” que rige a todas la especies por igual.

Psicólogos culturales: diferencian entre las distintas culturas.

Baumeister: diferencias entre otras especies y lo que todas las culturas tienen en común: capacidades y procesos sociocognitivos.

La influencia de la cultura

La cultura como estrategia de adaptación al mundo

TRIANDIS(2007) señala tres aspectos en los que coinciden todos los investigadores:

  1. Surge de la interacción adaptativa entre los seres humanos y los ambientes físicos y sociales en los que viven.

  2. Consisten en elementos compartidos.

  3. Es transmitida de unos a otros.

La cultura es el patrón de prácticas y significados compartidos y transmitidos que interactúan entre sí influyendo en las respuestas de un grupo humano a su ambiente durante generaciones.

Especificidad de la cultura humana

Todos los animales necesitan adaptarse al medio ambiente para sobrevivir. Todas las especies sociales podrían desarrollar una cultura como estrategia para afrontar las demandas del ambiente. El ser humano no es la única especie con capacidad para la cultura, pero sí con habilidades cognitivas distintas que han posibilitado que evolucionen en otra dirección (p.e.: lenguaje verbal, innovar con los descubrimientos, etc).

Los seres humanos, además, acumulan y distribuyen sus conocimientos por todo el mundo, no sólo en la zona donde viven. Antes se pertenecía a un sólo grupo, mientras que ahora se pertenece a varios, complicando y diversificando nuestras relaciones.

Dimensiones de la variabilidad cultural

¿Por qué las personas se comportan de diferente manera o tienen culturas distintas? Un gato de comporta de igual manera en todas partes...

Uno de los enfoques de la variabilidad cultural es el que trata de identificar y describir las culturas en una serie de dimensiones que permiten medirlas y compararlas entre sí.

Estas dimensiones son agrupaciones de varios elementos subjetivos (valores, creencias, roles, etc.). Se comparan en función del valor que obtengan en el continuo entre sus dos polos en cada dimensión.

El precursor de este enfoque fue Geert Hofstede (1980) quien en la identificación de dimensiones culturales, distingue 5 constructos:

  1. Individualismo-Colectivismo:

    • El individualismo representa a culturas en las que los vínculos entre los individuos son laxos y se espera que cada cual cuide de sí mismo y de su familia.

    • El colectivismo representa a culturas en las que las personas, desde que nacen, se integran en endogrupos fuertes y cohesivos, que a lo largo de su vida les dan protección a cambio de una lealtad incondicional.

  2. Distancia jerárquica

  3. Masculinidad y feminidad

  4. Evitación de la incertidumbre

  5. Dimensión orientación temporal

Los estudios de Hofstede se centran principalmente en el ámbito laboral. Concluyen que las culturas industrializadas de occidente valoran el individualismo, mientras que las culturas asiáticas y los países latinoamericanos son más colectivistas.

Otros autores han estudiado las diferencias entre culturas individualistas y colectivista:

  • Las culturas individualistas enfatizan una concepción del individuo como autónomo e independiente. Sesgo de egocentrismo: prejuzgan por atributos personales.

  • Las culturas colectivistas mantienen una representación de las personas centrada en las relaciones con los otros, conectadas al contexto social y dependientes de él. Sesgo de modestia: prejuzgan con mayor rapidez según el grupo de pertenencia.

La influencia de la evolución y la cultura en la interpretación del contexto

El comportamiento que en cada cultura se espera que las personas realicen cuando se enfrentan a un determinado dilema o situación (influencia implícita).

Para estudiar cómo el contexto modela nuestros procesos psicológicos y nuestra cultura, David Matsumoto (2007) propone un modelo en el que se reflejan las variables naturales humanas y las variables relativas de la cultura en el significado que damos al contexto situacional.

Los procesos mentales y las conductas sociales no ocurren en un vacío sino en un contexto situacional particular. Las contribuciones relativas de la naturaleza humana básica y de la cultura explican la conducta a través de la influencia del contexto situacional de donde está la persona y donde la conducta se está produciendo.

Las interacciones

Necesitamos a los demás para nuestra supervivencia, por lo que la cultura atribuye significado a la interacción y la regula para conseguir coordinación y no caer en un caos social.

A nivel individual, el ser humano necesita un equilibrio entre las esferas social o pública y la individual o privada. La expresión de ambas también está regulada por la cultura.

Existen dos mecanismos que regulan la interacción entre personas y grupos para conseguir ese equilibrio:

  1. Territorialidad

    • Patrón de conductas y actitudes sostenido por una persona o grupo, basado en la idea de control percibido, intencionado o real, de un espacio físico definible, un objeto o una idea, y que puede conllevar su ocupación habitual, su defensa, su personalización y su señalización (Gifford, 1987).

    • Según el significado que tengan para sus ocupantes, el grado de controlabilidad que permitan y el tiempo que pueden ser ocupados pertenecerán a un tipo u otro (Javaloy y Vidal, 2007).

    • Los elementos simbólicos que caracterizan la territorialidad son un reflejo de cómo naturaleza y cultura actúan conjuntamente en la determinación de un fenómeno.

  2. Espacio personal

    • zona que rodea a la persona y cuya invasión provoca malestar. No tiene límites visibles ni fijos, cambia en función de la persona, la situación  la cultura.

Edward Hall (1959, 1966) definió 4 tipos de distancia interpersonal:

  1. Intima

  2. Personal

  3. Social

  4. Pública

Diferencia entre endogrupo y exogrupo:

  • Endogrupo: grupo al que pertenecemos.

  • Exogrupo: grupo al que no pertenecemos. Puede ser una amenaza.

Culturas individualistas

Favorecen la pertenencia del individuo a más endogrupos con menos apego:

  • menor conformidad

  • menor confianza en la identificación

  • menor diferenciación endogrupo – exogrupo

Culturas colectivistas

Favorecen la pertenencia a pocos grupos:

  • mayor compromiso

  • inconformismo penalizado

  • fomento de armonía y cohesión

Establecimiento y mantenimiento de una jerarquía

Un grupo sin líderes es disfuncional. Los roles sociales en las jerarquía deben estar bien definidas para que sean eficaces.

Distancia jerárquica: Es una de las 4 dimensiones de Hofstede que comentamos con anterioridad. Las culturas con distancia jerárquica ALTA favorecen una mayor diferenciación entre los miembros del grupo según status. Las culturas con BAJA distancia jerárquica son bastante más imaginarias y se basan en criterios relacionados con la función que cada individuo tiene que desempeñar.

La situación

Las personas no se comportan igual cuando están en público que cuando están en privado. En el primer caso, se controla más el comportamiento. Puede deberse a la representación cognitiva de que los otros tienen conocimiento de lo que hacemos y pueden hacer atribuciones causales y juicios sobre nosotros y nuestro grupo.

Una situación ambigua nos puede provocar incertidumbre a nivel cognitivo, que desemboca en ansiedad a nivel afectivo con lo que controlamos más nuestro comportamiento y aumenta nuestra conformidad a las normas culturales.

No es la situación objetiva la que influye en nuestra forma de pensar, sentir y actuar, sino la interpretación que hacemos de ella.

Evitación de la incertidumbre: Es otra de las dimensiones de Hofstede. Hace referencia al grado en que los miembros de una cultura sienten ansiedad ante situaciones ambiguas o ante lo desconocido.

  • Alta evitación: se busca las seguridad mediante normas que regulen el comportamiento de forma estricta.

  • Baja evitación: sociedades más permisivas.

Relación entre evolución y cultura: universalidad y diversidad

La capacidad para la cultura, como todas las capacidades mentales, tiene su origen en la evolución biológica. Por otra parte, la cultura moldea esas capacidades para que adopten expresiones concretas. Es decir, no es lo mismo para la capacidad para la cultura que las diferencias culturales.

La cuestión es elegir el nivel de análisis adecuado para el objetivo de la investigación y ajustar las conclusiones y las inferencias a ese nivel. Ni la existencia de mecanismos y procesos psicológicos universales excluye la posibilidad de que se expresen de diferente forma en distintas poblaciones ni a la inversa.

La cultura es la responsable de que la evolución de nuestro cerebro se haya disparado desde la aparición de nuestra especie, al permitir que los cambios se difundan y se estabilicen a una velocidad mucho mayor de lo que sería posible a través de la transmisión genética.

Este apartado repite un poco las ideas que hemos visto a lo largo del tema. Lo único nuevo que añade son 2 errores que se suelen cometer con frecuencia a la hora de tratar estas cuestiones:

  • Supuesto de Universalidad: Creer que los resultados obtenidos en una muestra concreta  (estudiantes universitarios) de un país determinado permiten extraer conclusiones generales sobre la mente y la conducta humana en general.

  • Supuesto de Diversidad: La diversidad cultural nos hace creer que no es posible extraer conclusiones generales cuando en realidad se trata del mismo fenómeno bajo diferentes formas. Para un estadounidense es más estimulante que le elogien por sus éxitos y para un japonés lo es más que le critiquen sus fallos. Ambos supuestos pueden parecer diferentes pero en el fondo los dos se refieren a la necesidad de ser un buen miembro dentro de su cultura.