06. Enfoque procesual del estudio de las diferencias individuales en inteligencia

Profundizar en la naturaleza de la inteligencia requiere el desarrollo de modelos basados en teorías que contemplen aquellos procesos fundamentales que dan lugar a las consistencias de comportamiento observadas, y que constituyen la unidad fundamental del estudio de las diferencias individuales, el rasgo.

Un modelo procesual responde a un modelo explicativo que plantea una serie de mecanismos de funcionamiento responsables, o causantes, de las conductas observadas; a diferencia de los modelos estructurales, que sólo establecen los posibles componentes del comportamiento.

Inteligencia y procesos cognitivos

Orígenes y desarrollo de la PD cognitiva

Ya en los trabajos de Spearman se pone de manifiesto la voluntad de acercarse al estudio de las diferencias individuales en el funcionamiento mental: ¿Qué procesos mentales constituyen el funcionamiento de la inteligencia? ¿Con qué rapidez y/o precisión se llevan a cabo ¿ ¿En qué estrategias se combinan? ¿Bajo qué formas de representación mental actúan? ¿Cuál es la base de conocimiento que se organiza en esas formas de representación?

La aproximación cognitiva al estudio de la inteligencia se caracteriza, principalmente, por ser de corte generalista. El estudio de las diferencias individuales también ha venido despertando el máximo interés en sus modelos. Los acercamientos cognitivos iniciaron una revolución en los planteamientos existentes y una nueva fase en el estudio de las diferencias individuales en el área de las competencias cognitivas.

¿Cuáles son los procedimientos más relevantes en el análisis de la conducta inteligente dentro de un marco cognitivo? El supuesto básico es que el cerebro humano es el máximo responsable del procesamiento interno de la información. Si bien este procesamiento no puede ser observado directamente, al menos podrá ser inferido a partir del estudio de la conducta inteligente bajo condiciones estrictamente experimentales que permitan una posterior replicación y generalización.

La estrategia experimental basada en los procedimientos de la Psicología cognitiva, consiste en la consideración de una serie de estadios en los que puedan desglosarse los procesos cognitivos que implican la realización de una tarea concreta, cada uno de ellos analizado en términos del tiempo empleado para la emisión de la respuesta correspondiente, o tiempo de reacción (TR). Estos estadios o fases permiten analizar la actividad mental en función de los procesos subyacentes a la resolución de tareas cognitivas.

Todos los acercamientos compartirán el uso del TR como variable fundamental y la metodología experimental como vía de investigación. No obstante, será la manipulación del nivel de dificultad de las tareas lo que, en general, provoque que las personas difieran.

Los investigadores en procesos también parecen escoger un nivel de análisis preferido en función de la complejidad de los procesos contemplados.

Características fundamentales de los modelos de inteligencia basados en la integración de la psicología cognitiva y la psicología diferencial

La consideración conjunta de las dos fuentes de variación tradicionalmente analizadas por separado, sujetos y tareas, dentro de un marco interactivo.

El uso de una gama más amplia de tareas con distintos niveles de dificultad y requerimientos, así como un número mayor de parámetros de respuesta como la velocidad, precisión,...

El empleo de muestras más heterogéneas y representativas del grueso de la población en un marco de análisis más próximo al contexto y problemáticas reales en donde la conducta inteligente se produce.

La recuperación de una base teórica en los desarrollos psicométricos relativos al estudio de las habilidades cognitivas.

Un conocimiento más profundo de la naturaleza y funcionamiento del comportamiento inteligente a través del estudio de sus procesos, estrategias, y representaciones.

La utilización de procedimientos estadísticos más apropiados, como el AF confirmatorio

Una posible dimensionalización del funcionamiento cognitivo gestada a partid de la factorialización de parámetros procesuales; identificación de tipos cognitivos.

El desarrollo de acercamientos más eclécticos, generando teorías de inteligencia más flexibles y comprehensivas.

Nuevos planteamientos acerca del origen y naturaleza de las diferencias individuales centrados más en la detección de aquellos procesos y estrategias que pueden ser entrenados frente a los que no.

Una mejora sustancial de programas interactivos para la mejora y entrenamiento de la inteligencia, como los del tipo “Aptitud x Tratamiento”.

Los modelos de resolución de tareas cognitivas simples

Galton y Spearman son considerados los fundadores de la escuela de Psicología de Londres. Jensen comenta que una característica de esta escuela en su acercamiento al fenómeno mental es el reduccionismo.

Deary y Stough consideran que los acercamientos reduccionistas pueden englobarse en dos tipos de aproximaciones: por una parte, el estudio de las asociaciones entre las puntuaciones en los tests psicométricos de inteligencia y el rendimiento en varios índices psicológicos elementales; por otra, el estudio de los correlatos fisiológicos de los tests de CI.

Autores como Eysenck o Jensen, además de proponer una hipótesis concerniente a la velocidad mental como origen de las diferencias individuales en g, conciben esta velocidad en el marco de la rapidez de los propios procesos biológicos implicados.

A continuación se presentan los principales modelos reduccionistas en el ámbito de lo cognitivo:

Inteligencia y tareas simples de velocidad mental

Eysenck retomó la idea de Galton de que, quizás, la inteligencia era una consecuencia importante de la rapidez mental, planteando la investigación de la inteligencia general en función de la velocidad de procesamiento de la información.

Según esta hipótesis, la inteligencia se relaciona con medidas tan sencillas como el TR, el tiempo de elección (TRE) o el tiempo de inspección (TI). A mayor inteligencia, mayor rapidez y consistencia en el tiempo empleado en emitir una respuesta ante estas tareas simples.

Las tareas utilizadas en este paradigma se denominan tareas cognitivas elementales.

Inteligencia y TR

El objetivo de esta línea es determinar que las personas más inteligentes presentan un TR menor en la realización de tareas muy simples. El TR es el tiempo transcurrido entre la presentación de un estímulo y la emisión de una respuesta por parte del sujeto y se evalúa a partir de la latencia de respuesta, o tiempo que el sujeto tarda en emitir una respuesta. Su unidad de medida fundamental es, generalmente, el milisegundo.

La Ley de Hick hace referencia al incremento de tiempo que se tarda en elaborar la información recibida en función de la cantidad de elementos contenidos en la misma. Partiendo de esta idea, Jensen y Munro relacionaron dicha ley con la inteligencia y elaboraron la hipótesis de que los sujetos con mayor nivel de CI tendrían una pendiente en la función de Hick menos pronunciada que los menos inteligentes, es decir, su TR no se vería tan afectado por la cantidad de información que incluye la tarea que realizan.

Balance de los estudios sobre tiempo de reacción y CI

Esta línea de trabajo representó el inicio de una serie de estudios cronométricos, cuyos resultados resume Eysenck y es posible destacar las siguientes observaciones:

Aunque el TR simple (TRS) correlaciona negativamente con las medidas tradicionales de inteligencia usando test como el WAIS, el TR de elección (TRE) presenta correlaciones más altas con dicha medida.

Tanto el tiempo de decisión, como el de movimiento, están significativamente y negativamente correlacionados con el CI, pero el tiempo de decisión suele ser más informativo.

Hay una correlación negativa entre la inteligencia y la variabilidad intraindividual que presentan los sujetos tanto en medidas de TR como de TRE. Con niveles altos menor oscilación en TR y más estabilidad.

Una debilidad metodológica de los estudios realizados es que la mayor parte de los mismos utiliza estudiantes, por lo que se restringe el rango de CI y la atenuación de las correlaciones.

Al combinar varios tipos de test, las correlaciones promedio obtenidas entre las distintas pruebas y el CI se potencian.

Finalmente, las ETC más complejas arrojan más resultados que las más simples. Eysenck comenta que las personas pueden diferir en la probabilidad de que los errores ocurran en la transmisión de la info a través del cortex, y que a mayor numero de errores, más lenta es la respuesta al estímulo dado.

Si esta hipótesis fuera verdad, entonces la medida del TR es una medida indirecta esencial de los errores ocurridos durante la transmisión de la información.

Inteligencia y TI

El TI (tiempo de inspección) es el tiempo mínimo necesario que una persona tarda en reconocer de forma correcta un estímulo presentado durante un espacio de tiempo muy corto. Tiene que ver con la velocidad de aprehensión, pues la persona tiene todo el tiempo que necesite; la rapidez en el procesamiento se evalúa disminuyendo el tiempo de exposición hasta que el tiempo de presentación sea tan corto que las discriminaciones de los sujetos sean por puro azar.

El procedimiento experimental básico consiste en mostrar al sujeto un estímulo simple, generalmente dos líneas paralelas en las que una es más corta que la otra. La persona tiene que decidir si la línea más larga está a la izquierda o la derecha.

Brody propone que el TI puede ser un buen índice de las capacidades involucradas en el procesamiento de la información y, suponiendo la existencia de un núcleo isomórfico entre los componentes del PI y las habilidades delimitadas mediante la investigación psicométrica de la inteligencia, argumenta la posibilidad de que el TI forme parte de ese núcleo.

Finalmente según Deary, hay que ser cautos a la hora de extraer conclusiones sobre la inteligencia y la velocidad mental. No se puede afirmar que la velocidad en una serie de tests psicométricos, la biológica, la experimental o la psicofísica, compartan una misma varianza.

Ventajas del TI sobre el TR

Deary, uno de los defensores y principales investigadores de la medida del TI en la actualidad, estima las siguientes ventajas del Ti sobre el TR:

Es una medida compacta que parece implicar menos procesos cognitivos que el TR, ya que no necesita distinguir entre componentes como el tiempo de decisión y tiempo de movimiento.

No presenta el problema de tener que estimar el ratio velocidad/precisión

Es un factor limitante para muchas operaciones mentales de nivel superior. Deary entiende por limitante el que, sin una buena discriminación de los estímulos, no se puede acceder a una correcta resolución de los problemas.

Factores como la motivación, la atención o la personalidad no contribuyen sustancialmente a las relaciones entre TI e inteligencia, ni tampoco parece incidir sobre el uso de distintas estrategias cognitivas.

Es la única medida de procesamiento de la información que alcanza la forma más convincente los criterios requeridos y, entre estos, cumple el de poder tener un tratamiento teórico más sólido que otras medidas reduccionistas, al estar incluido en un modelo teórico ya consolidado en el campo de la psicología de la percepción.

Inteligencia y tareas experimentales cognitivas: enfoque de los correlatos cognitivos

El enfoque de los correlatos cognitivos se basa en dos hipótesis básicas:

  • Las diferencias en las distintas habilidades cognitivas que postulan las teorías factoriales son descritas en términos de un pequeño número de componentes elementales de PI.
  • Las diferencias serán debidas a las variaciones existentes en la velocidad de ejecución de estos procesos básicos.

El tipo de investigaciones características de este enfoque parte de modelos concretos de PI. A partir de los componentes del modelo elegido se postula que una dimensión, o factor, de las teorías psicométricas de la inteligencia se relacionará significativamente con uno o varios componentes procesuales, lo que permitirá conocer los procesos subyacentes al factor de inteligencia considerado.

La estrategia experimental básica consiste en contrastar si los individuos caracterizados por una alta puntuación en el factor de inteligencia difieren significativamente de aquellos con baja puntuación en su ejecución. Por tanto, la VD es el rendimiento en el tipo de tareas cognitivas simples habitualmente utilizadas dentro del paradigma del PI.

El mejor ejemplo de esta aproximación es la realizada por Hunt y cols. a partir de las tareas de emparejamiento de letras, de escudriñamiento de la memoria a corto plazo y de verificación de frases. El objetivo de estos estudios era analizar si la velocidad con la que los sujetos ejecutan estas tareas se correlacionaba con la capacidad verbal de los modelos psicométricos, arrojándose resultados poco conclusivos y correlaciones moderadas.

Los modelos de resolución de tareas cognitivas complejas. El enfoque de los componentes cognitivos

Debido a lo moderado de los resultados obtenidos por el enfoque de los correlatos cognitivos, los investigadores dedujeron que las diferencias individuales en la inteligencia psicométrica tenían menos que ver con la velocidad de procesamiento per se que con la efectividad del individuo en seleccionar, organizar, ejecutar, monitorizar y adaptar los componentes cognitivos apropiados para resolver un problema particular. En este contexto surge el enfoque de los componentes cognitivos.

Estes (1974) señala que la forma más simple y directa de conocer en qué consiste la actividad intelectual comienza por analizar las conductas específicas que están involucradas en la respuesta a los tests psicométricos de inteligencia.

El objetivo principal de este enfoque es la elaboración de un modelo de PI que explique el rendimiento de los sujetos en tareas cognitivas complejas.

Este acercamiento está más relacionado, en general, con el estudio de los tests de CI como tareas cognitivas, y su principal contribución estriba en demostrar que este tipo de tests puede ser descompuesto en conjunto de procesos o componentes susceptibles de ser estudiados a través de los métodos de análisis cognitivo-experimentales. Los errores cometidos o el patrón de elección de respuesta son utilizados como VD secundarias de gran interés.

Por su grado de elaboración y significación teórica resaltan el modelo racional de Carroll y la teoría componencial de Sternberg.

El modelo racional de Carroll

Su trabajo parte del análisis de los 24 factores cognitivos que se recogen en la batería de tests de French y cols.; estos factores derivan del análisis de 74 tests diferentes. Su finalidad es abordar el estudio de los tests y los factores psicométricos tradicionales desde el margo de la psicología cognitiva experimental.

Carroll desglosa las características de las tareas de dicha batería, distinguiendo entre: tipo de estímulo presentado, respuestas abiertas requeridas, estructura de las mismas, operaciones y estrategias que implican, aspectos temporales necesarios para su resolución y tipo de almacén de memoria implicado.

A su juicio, la existencia de una amplia variedad de factores de diferenciación individual parece ser el producto de la interacción de un número reducido de procesos elementales con diferentes clases de estímulos y formas de respuesta, diferentes modalidades sensoriales y diferentes tipos de almacenes de memoria.

Carroll califica de imposible, en principio, el poder identificar factores puros de variación individual y opina que el estudio de las tareas cognitivas elementales tendrá más utilidad teórica que práctica en la evaluación de la inteligencia.

La teoría componencial de Sternberg

Sternberg analiza el tipo de tareas utilizado en los tests convencionales de inteligencia, aislando los componentes de la misma, definiendo el término componente y la estrategia del análisis componencial de la siguiente manera:

  • Componente: proceso mental específico que opera sobre las representaciones internas que los individuos tienen de los objetos y los símbolos.
  • Análisis componencial: análisis que consiste en descomponer el TR total y la frecuencia de errores de las personas en la realización de una tarea, en función de los procesos que constituyen la misma.

Sternberg postula un modelo jerárquico con tres niveles de generalidad que constituye su modelo componencial, y en el que se distinguen tres tipos fundamentales de componentes:

  • Los metacomponentes, procesos ejecutivos de control, de orden superior. Son los máximos responsables a la hora de decidir acerca de cuál es el problema a resolver y cómo llevarlo a cabo; igualmente, dirigen todos los procesos de monitorización y evaluación en la resolución de problemas. Son un total de 10 metacomponentes.
  • Los componentes de ejecución, procesos de nivel inferior a los metacomponentes, empleados para el desarrollo de diversas estrategias durante la realización de una tarea, por lo que suelen ser específicos para el tipo de problema a resolver. Ejecutan las órdenes de los metacomponentes: codificación de la naturaleza del estímulo, inferencia de relaciones entre estímulos y aplicación de esta inferencia a nuevas situaciones.
  • Los componentes de adquisición del conocimiento, procesos de nivel inferior involucrados en el aprendizaje y almacenamiento de nueva información en la memoria. Destacan la codificación selectiva, la combinación selectiva y la comparación selectiva.

La relación entre estos componentes es de carácter dinámico e interactivo, a partir de procesos de activación, así como de feedback o retroalimentación entre los mismos. No obstante, únicamente los metacomponentes ejercen un control directo sobre el sistema.

Inteligencia y procesos biológicos

El primer psicólogo en proporcionar una teoría detallada y contrastable de cómo el cerebro podría dar soporte a los procesos cognitivos fue Hebb. La analogía biológica aborda el estudio de la inteligencia en términos del funcionamiento psicológico del cerebro.

Los modelos biológicos de la inteligencia son herederos de Galton en su vertiente geneticista centrándose en lo que Hebb denominó inteligencia A, y que requiere la posesión de “un buen cerebro y un buen metabolismo neural”.

El postulado principal del modelo de eficiencia neural asume que las diferencias individuales en la realización de los tests psicométricos reflejan, en gran medida, los procesos neurofisiológicos subyacentes a la ejecución de cualquier tarea cognitiva.

La velocidad de conducción nerviosa

Algunos investigadores piensan que la inteligencia psicométrica, especialmente g, se encuentra vinculada a la eficiencia neuronal con la que el cerebro trabaja y que esta eficiencia está estrechamente relacionada con la mayor velocidad que los individuos inteligentes manifiestan, derivada, a su vez, de la mayor velocidad neural que estos presentarían, con una transmisión más rápida y con menos errores y con un PI más eficiente a cargo del SNC. Esta explicación estaría en la base de los modelos cognitivos basados en tareas de TR simple.

Los datos sólo señalan una relación entre velocidad neural e inteligencia, pero la dirección de la causalidad está aún por dilucidar. Los grupos de Jensen y de Vernon han demostrado las relaciones entre CI y la velocidad de respuesta en tareas de TR complejo, especialmente cuando la información que deben de utilizar para dar la respuesta correcta a las pruebas experimentales debe recuperarse desde la memoria a largo plazo.

Los potenciales evocados

El registro de potenciales evocados (PE) permite registrar la actividad cerebral durante la realización de una tarea concreta. Los resultados aportados por las distintas investigaciones subrayan tres hechos:

  • Existe una correlación negativa entre el nivel de inteligencia y la latencia de los PE.
  • Existe una correlación negativa entre CI y variabilidad de los PE.
  • Existe una correlación positiva entre amplitud de PE ante estímulos inesperados y CI.

En el intento de justificar teóricamente el significado de las correlaciones entre los PE y el CI podemos destacar dos teorías:

Teoría de la adaptabilidad neural de Schafer (1982): parte de que la modulación de la actividad EEG produce unas mayores amplitudes en los PE por estímulos inesperados que ante los esperados, por lo que dicha amplitud es un parámetro útil para estimar el grado de adaptabilidad neural que presenta el cerebro de una persona. Las diferencias radican en que las personas con un cerebro eficaz utilizan un menor número de neuronas para un estímulo previsto y mayor ante uno inesperado, mientras que el resto utilizarían un número semejante.

Teoría de la eficiencia neural de Hendrickson (1982): centra su interés en el estudio de la velocidad y precisión con que el SNC procesa la información, partiendo de la hipótesis de tales aspectos constituyen la base de la inteligencia. Las personas con un CI alto se caracterizan por presentar una mayor estabilidad en sus procesos neurales.

Eysenck argumentó que el mensaje neuronal no se transmite de una vez o en un solo golpe, sino que se transmite de forma reiterada hasta que llega a alcanzar el peso necesario para que el sujeto acepte el mensaje. De esta forma, cuantos menos errores de transmisión neuronal se produzcan, antes se aceptará el mensaje y, por lo tanto, menor será el TR y la latencia de los PE.

El concepto de inteligencia biológica engloba dos características principales: por una lado, una transmisión neuronal con un mínimo de errores, y, por otro, la capacidad de aplicar de una manera eficiente los recursos energéticos disponibles en el cerebro.

El consumo de energía

La medición de la energía consumida nos sirve de referencia para estimar el esfuerzo que se invierte en realizar una determinada tarea, sea física o mental. Para medir la energía que consume el cerebro, actualmente se recurre a la Tomografía de Emisión de Positrones.

La utilización de la TEP permite determinar las regiones del cerebro que se encuentran implicadas en la realización de tareas mentales concretas. La hipótesis central es la siguiente: a mayor consumo energético en determinadas zonas del cerebro, mayor la actividad que las neuronas allí situadas están realizando.

Entre los datos más relevantes proporcionados cabe destacar el hecho de que las tareas verbales conllevan un mayor consumo de glucosa en las células del hemisferio izquierdo, mientras que las tareas de tipo manipulativo en las del derecho. Asimismo, se ha encontrado una relación entre consumo de glucosa en la circunvolución del cíngulo y el proceso atencional, y un consumo energético predominante en las zonas del córtex frontal superior, del lóbulo temporal y del hipocampo cuando realizamos tareas que implican la utilización de la memoria de trabajo.

A medida que aumenta la práctica que las personas adquieren en la realización de cualquier tarea, desciende el consumo de glucosa cerebral cuando la están llevando a cabo.

Las redes neuronales

Desde el conexionismo se entiende que nuestro pensamiento, nuestros sentimientos y sensaciones, surgen a partir de interconexiones masivas que funcionan de forma distribuida, de manera que las conexiones entre conjuntos de neuronas cambian como resultado de la experiencia.

Los procesos cognitivos son resultado de variaciones de la actividad neuronal de las redes, correspondiéndose cada pensamiento, recuerdo o sensación, con una configuración única de actividad espaciotemporal de las neuronas interconectadas.

Los recuerdos se almacenan preferentemente en el neocórtex, y las distintas clases de memoria están tejidas por redes de neuronas repartidas e interconectadas por dicha zona. La adquisición de un nuevo conocimiento consiste, básicamente, en la modulación de la sinapsis.

En cualquier caso, según Hunt, la relación entre el funcionamiento del cerebro y la inteligencia no es, en modo alguno, lineal.

Aproximaciones sistémicas al estudio de la inteligencia

Las teorías sistémicas de carácter integrador son la Teoría triárquica de Sternberg, la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner y el Modelo

Bioecológico de CECI. En todas ellas, la inteligencia supone la interacción de distintos sistemas (cognitivo, biológico, contextual) no implica un concepto único sino que puede abarcar un amplio abanico de habilidades y es algo dinámico que puede cambiar cuando cambian las condiciones del entorno.

La teoría triárquica de Sternberg

Sternberg define la inteligencia como la capacidad de aprender de la experiencia, utilizando procesos metacognitivos para promover el aprendizaje, y la habilidad de adaptarse al entorno, lo que puede requerir diferentes adaptaciones dentro de contexto sociales y culturales distintos. La teoría triárquica propone un acercamiento integrado de tres áreas básicas o subteorías:

  • La inteligencia y el mundo interno del individuo: o subteoría encargada del estudio de los mecanismos y procesos mentales que subyacen a la conducta inteligente. Esta subteoría recoge la teoría componencial.
  • La inteligencia y el mundo exterior del individuo: o subteoría encargada del estudio del uso de los mecanismos mentales en la vida cotidiana de la persona con el objetivo de lograr un ajuste o adaptación inteligente al entorno y a las circunstancias externas. Los procesos claves de esta subteoría son la adaptación al medio, el modelado y la selección del entorno.
  • La inteligencia y la experiencia: o subteoría encargada del estudio del papel modulador y mediador que la experiencia vital del individuo tiene en la interacción entre sus mundos interno y externo. Los procesos básicos de esta subteoría son la habilidad para trata con la novedad (se relaciona con el factor Gf) y la habilidad para automatizar.

Si bien todas las subteorías trabajan conjuntamente, los individuos no presentan un nivel de funcionamiento idéntico en cada una de ellas, lo que se traducirá en perfiles de individuos distintos, algunos más caracterizados por una inteligencia analítica, o manejo óptimo de los componentes internos de procesamiento; otros por una inteligencia creativa, o aplicación de los componentes a la creación y al descubrimiento; y otros por una inteligencia práctica, habilidad para adaptarse, modelas y seleccionar aquellos entornos más apropiados para el individuo.

La teoría de las inteligencias múltiples de Gardner

Dos cuestiones fundamentales sirven como punto de partida para los planteamientos diferenciales de Gardner, con respecto a la naturaleza de la inteligencia: ¿cuán inteligente eres? y ¿de qué forma eres inteligente?

La concepción de inteligencia que Gardner propone no es la de una inteligencia única, de carácter general, que agrupa diferentes capacidades específicas con distinto nivel de generalidad, sino la de un conjunto de inteligencias múltiples, distintas e independientes. De esta forma surge la

Teoría de las Inteligencias Múltiples.

Gardner propone una serie de criterios fundamentales que permiten establecer la identidad independiente de una inteligencia:

  • Las lesiones cerebrales deben permitir su delimitación.
  • Existencia de poblaciones atípicas.
  • Presencia de un conjunto de operaciones identificables específicas.
  • Una historia de desarrollo individual característica.
  • Una historia evolutiva.
  • Apoyo de la investigación de carácter psicométrico.
  • Posibilidad de ser codificada en un sistema de símbolos propio y específico.

La Teoría de las Inteligencias Múltiples, cuyo impacto ha sido mayor en el ámbito de su aplicación a los sistemas educativos, señala las siguientes inteligencias:

  • Lingüística: dominio y amor por el lenguaje y las palabras, junto al deseo de explorarlos.
  • Lógica-matemática: confrontación y valoración de objetos, abstrayendo y discerniendo sus relaciones y principios subyacentes.
  • Espacial: habilidad para percibir el mundo visual con precisión, para transformar y modificar lo percibido y para recrear experiencias visuales incluso en ausencia de estímulos físicos.
  • Musical: capacidad no sólo de componer e interpretar piezas con tono, ritmo y timbre, sino también de escuchar y de juzgar.
  • Corporal-cinestésica: dominio y orquestación de los movimientos del cuerpo. Manipulación hábil de objetos.
  • Intrapersonal: determinar con precisión el estado de humor, los sentimientos y otros estados mentales de uno mismo utilizando esa información como guía de conducta en la interacción con el mundo.
  • Interpersonal: determinar con precisión el estado de humor, los sentimientos y otros estados mentales de los otros utilizando esta información como guía de conducta.
  • Naturalista: identificación y caracterización de objetos naturales.
  • Existencial: captación y reflexión sobre cuestiones fundamentales de la existencia.