04. El razonamiento silogístico y el transitivo

Introducción

La investigación en Psicología del Razonamiento ha seguido la distinción clásica entre inferencias deductivas e inductivas. Entre las primeras se ha estudiado el razonamiento silogístico y el transitivo (objeto de estudio de este capítulo del libro) y el razonamiento con el condicional, si bien este último también se ha estudiado desde la perspectiva del razonamiento inductivo.

En este tema se describirán las teorías, los diseños experimentales, los resultados y conclusiones que se aplican al razonamiento  con proposiciones que tienen cuantificadores (silogístico) y al razonamiento con proposiciones que tienen relaciones internas (transitivo)

Razonamiento silogístico

El razonamiento silogístico (o silogismo categórico) estudia las inferencias deductivas realizadas con proposiciones que tienen cuantificadores de cantidad (universal, particular) y de polaridad (afirmativas, negativas).

De la combinación de polaridad y cantidad aparecen  4 tipos de enunciados (pág. 237):

  1. Universal afirmativa (A) Todos los A son B.

  2. Universal negativa (E) ningún A es B.

  3. Particular afirmativa (I): algún A es B

  4. Particular negativa (O): algunos A no son B.

El argumento silogístico se compone de dos premisas y una conclusión en la que se establece una nueva relación entre las proposiciones a través del término medio.

La premisa que contiene el sujeto de la conclusión se llama premisa menor y la que contiene el predicado se llama premisa mayor:

  • Todos los hombres prudentes evitan el tabaco (Premisa mayor)

  • Todos los médicos son hombres prudentes (Premisa menor)

  • En consecuencia, todos los médicos evitan el tabaco (Conclusión)

Según la posición del término medio hay 4 tipos de figuras (Pág 237-8)

Habitualmente se presenta primero la premisa mayor, en la que se presenta la relación del término medio (B) prudentes  con el predicado de la conclusión (A) tabaco.

Seguidamente se presenta la premisa menor, que contiene la relación del sujeto de la conclusión (C) médicos con el término medio (B) prudentes.

Por último, en la conclusión, se establece la nueva relación entre sujeto y predicado (C-A) médicos y tabaco

Esta es la 1ª figura (la más utilizada). También es común la 4ª figura (orden inverso).

De las 256 combinaciones posibles (tipos de enunciados por figuras), sólo 24 son válidas. Las conclusiones correctas para todas las figuras siempre son en el orden C-A, sin embargo, en la experimentación se ha encontrado que las personas a menudo no consideran sujetos de la conclusión a los que aparecen en la premisa menor produciendo conclusiones equivocadas (A-C).

La investigación se ha centrado en la influencia de la estructura (modo y figura) y el contenido sobre el rendimiento de los sujetos. La tarea de los sujetos consiste en evaluar la validez de la conclusión o en elegir la respuesta correcta entre varias alternativas.

La hipótesis de la atmósfera de las premisas

Para tratar de explicar la actuación de los sujetos con problemas de razonamiento silogístico, se han propuesto distintos modelos y teorías.

La Hipótesis de la Atmósfera no es una teoría sino una de las primeras explicaciones que se limitaba a observar la tendencia de los sujetos a  apoyar conclusiones particulares si se presenta al menos una premisa particular (y universales de lo contrario) y conclusiones negativas si al menos alguna premisa es negativa (y afirmativas en el caso contrario).

La hipótesis, formulada por Woodworth y Sells, puede resumirse diciendo que los sujetos se dejan llevar por aspectos estructurales del silogismo para determinar la validez de las conclusiones.

Sin embargo, como reconocen los propios autores, la Hipótesis no explica por qué ocurre esto, se limita a describir la tendencia al error. Además se encontró que el efecto es diferente para razonamientos válidos e inválidos. Por último, el efecto predice siempre una conclusión sesgada pero, con frecuencia, los sujetos responden que no hay una conclusión válida.

Modelos basados en la interpretación de las premisas

Modelo de Chapman y Chapman (1959)

Explica el efecto atmósfera mediante dos ilusiones de irracionalidad:

Conversión ilícita: Los errores se producen porque los sujetos convierten la universal afirmativa “Todos lo A son B” en “Todos lo B son A” y la particular negativa “Algunos A no son B” en “Algunos B no son A”.

Inferencia probabilística: Además, los sujetos aplican una regla errónea consistente en creer que las entidades que comparten determinadas propiedades tienen más probabilidad de compartir otras (Ej: “Algunos A son B y Algunos C son B” lleva a pensar que también “Algunos C son A”)

Modelo de Revlis (1975)

Basado en la conversión ilícita y lícita de todas las premisas, describe un razonamiento en 4 etapas:

  1. Etapa de codificación de las premisas y de todas sus conversiones, quedando representadas ambas versiones.

  2. Representación compuesta de las dos premisas.

  3. Codificación de la conclusión de modo semejante a la primera etapa.

  4. Comparación entre la representación conjunta de las premisas y la de la conclusión, si son congruentes se acepta la validez del silogismo, si no lo son se comparan las versiones sin conversión hasta que se encuentra una conclusión válida.  Sí aún así no se encuentra un argumento válido, entonces se elige una conclusión seleccionando rasgos como la cantidad o calidad.

Es por el último procedimiento de selección de la conclusión por el que este modelo incorpora el efecto atmósfera (se producen los mismos resultados predichos por este efecto). Además, esta propuesta también contempla el efecto del contenido (o sesgo de creencias), ya que es el contenido familiar el que bloquea la conversión de premisas incongruentes (“Todos los Gatos son Felinos” no se convierte en “Todos los Felinos son Gatos”).

Sin embargo, el efecto del contenido se sigue manifestando incluso cuando la conversión de las premisas no altera la validez del argumento. Además, el sesgo de creencias disminuye cuando el contenido entra en conflicto con la validez lógica. Según Wilkins, los sujetos dan por válido un silogismo si están de acuerdo con su conclusión

Los modelos de conversión no pueden explicar los efectos producidos por el tipo de figura del silogismo (la primera figura es más fácil y la cuarta la más difícil).

Modelo del escrutinio selectivo. Evans et al. (1983)