03. Métodos de investigación en psicopatología

Introducción

En psicopatología, las cuestiones más importantes objeto de investigación se centran en el análisis de los fenómenos relativos a la etiología y al diagnóstico de los trastornos mentales, extendiéndose en ocasiones en la prevención de los mismos. La psicopatología se desarrolla a partir de una pluralidad de métodos derivados del método científico. El método experimental es el más adecuado para explicar la conducta anormal por ser más eficaz al determinar las relaciones causa-efecto. Permite manipular el ambiente de forma específica y determinar el efecto producido sobre la conducta del sujeto.

A la hora de describir y clasificar la conducta anormal, los métodos clínico y de observación han sido las estrategias más productivas. Aunque no son eficaces para establecer relaciones causales, sí lo son para sugerir hipótesis y aumentar el grado de confianza de las mismas. La observación clínica controlada es esencialmente un método de correlación, presentando la prueba de una correlación (o la falta de ella) entre dos series de acontecimientos: una los aspectos clínicos de la conducta, y otra sus experiencias previas. Ni la provocación experimental ni la relación causal por sí solas son suficientes para el desarrollo científico de la psicopatología.

Los datos científicos que utilice el investigador pueden estar determinados por los polos metodológicos que posean mayor preponderancia en el contexto teórico de dicho investigador. Orientaciones metodológicas centradas en lo cuantitativo, lo estadístico, lo nomotético y en la explicación de la conducta dan mayor preponderancia a los enunciados empíricos que a los teóricos. Orientaciones centradas en lo cualitativo, lo clínico, lo individual y la comprensión de la conducta, dan mayor preponderancia a lo teórico.

La investigación en Psicopatología

Cuando investigamos en psicopatología nos enfrentamos a un conjunto de decisiones que hay que tomar en consideración. Cuestiones como ¿cuál es el propósito de la investigación?, ¿qué tipo de muestra de sujetos debemos emplear? y ¿qué nivel de control de variables podemos o debemos llevar a cabo?

El propósito de cada investigación puede ser diferente. Un tipo puede ser la búsqueda de relaciones causales (etiológica) entre ciertos fenómenos y determinadas patologías. Este tipo de objetivos suele llevarse a cabo para validar y construir desarrollos teóricos para explicar los fenómenos psicopatológicos. Otra modalidad es la obtención de descripciones y diferenciación de cuadros clínicos y de sus correlatos comportamentales. Aquí se pretende indagar en la caracterización clínico-psicológica. Una tercera categoría intenta describir relaciones psicosociales asociadas a los trastornos psicopatológicos. Así, el tipo de propósito que guíe la investigación va a determinar el tipo de muestra y el control de las variables.

Respecto a la muestra de sujetos, diferenciamos entre sujetos normales, subclínicos o análogos clínicos y clínicos. Un sujeto clínico es un sujeto diagnosticado de un cuadro psicopatológico específico. La etiquetación de análogo clínico o subclínico se establece en base a puntuaciones elevadas en una variable determinada, o tipos de variables, obtenidas por personas normales.

Ej: tras aplicar un cuestionario de depresión a una muestra de estudiantes, los que obtienen puntuaciones elevadas se decide que son "análogos depresivos". El criterio de decisión puede variar: a veces se emplea la media del grupo, otras, una o dos desviaciones típicas por encima de la media. En ocasiones es preferible al empleo de sujetos clínicos, sobre todo cuando éstos presentan serios problemas de control.

Integrando las tres dimensiones básicas (objetivos, sujetos y control de variables) se pueden perfilar 3 niveles diferentes, y en cada uno englobaríamos determinados métodos de investigación:

  1. Nivel del análogo experimental.

  2. Nivel clínico.

  3. Nivel epidemiológico.

El nivel del análogo experimental corresponde a objetivos estrictos de búsqueda de explicaciones etiológicas. En consecuencia, el control experimental es máximo, por lo que sólo se emplean sujetos seleccionados al azar (no pueden utilizarse sujetos clínicos o subclínicos). Por tanto, se trata de un nivel estrictamente experimental.

Los requisitos para establecer relaciones de causalidad mediante la experimentación son:

  • Anteceder: los valores de la variable independiente se deben producir y medir antes de observar los valores de la VD.

  • Covariar: las variaciones en los niveles de la VD deben coincidir sistemáticamente con los cambios de la VI.

  • Descartar: causas alternativas variables extrañas.

El nivel clínico engloba los diseños con fines descriptivos de cuadros clínicos o relaciones entre variables. Los sujetos son básicamente clínicos, pero también pueden utilizarse subclínicos e incluso normales en investigaciones sobre relación de variables de interés psicopatológico. También se incluyen diseños que se designan habitualmente como experimentales, pero que al no seleccionar los sujetos al azar son denominados "cuasiexperimentales". Los diseños de "casos clínicos" o N = 1 son una modalidad.

El nivel epidemiológico incluiría los métodos centrados en estudios de poblaciones, y habitualmente busca establecer descripciones de relaciones psicosociales. Utiliza una metodología de tipo correlacional, aunque algunos hablan de una "metodología experimental".

Nivel del análogo experimental

En psicopatología, cuando se utiliza la investigación experimental en su sentido estricto, los sujetos a emplear (humanos o animales) son normales. Por tanto, cualquier respuesta que sea evaluada o cualquier VI que sea manipulada se entiende que posee un significado por “analogía” con las respuestas y variables que ocurren de forma natural en los sujetos que exhiben trastornos psicopatológicos. Por esta razón la metodología experimental se vale de "análogos experimentales" para investigar la conducta anormal.

Un análogo experimental consiste en crear en el laboratorio un fenómeno o situación experimental equivalente (análoga) a un fenómeno natural de interés. Según Maher, los análogos experimentales pueden construirse o conceptualizarse a nivel de sujeto, de VI y de VD o combinando dichos niveles. Se trata de análogos a nivel de sujeto cuando se utilizan sujetos distintos a los que se van a generalizar los resultados (sujetos diagnosticados), es decir, se utilizan sujetos normales. Son análogos a nivel de VI cuando el experimentador emplea estímulos que habitualmente no se dan en condiciones naturales (utilizar descargas eléctricas). Y son análogos a nivel de VD cuando se analizan respuestas análogas a las que ocurren en algún trastorno psicopatológico.

La investigación psicopatológica a través de análogos experimentales es apropiada para los siguientes objetivos:

  1. Desarrollar modelos sobre conductas psicopatológicas relevantes.

  2. Dilucidar aspectos psicopatológicos mediante análisis de la conducta que se supone análoga a la conducta psicopatológica natural.

  3. Efectuar control sobre variables relevantes que proporciona la base para fundamentar la comprobación primaria de la teoría.

  4. Probar hipótesis derivadas de teorías sobre procesos relevantes.

  5. Asignar un valor de exactitud a la teoría general.

El análogo experimental posee un valor notable en la psicología patológica pues permite un control y manipulación de variables relevantes y una asignación al azar de los sujetos. Sin embargo, la investigación con análogos clínicos ha sido criticada en ocasiones, argumentándose que su validez externa es limitada, aunque suele solucionarse si el análogo experimental ha sido bien construido y si las generalizaciones se establecen con la debida cautela.

El experimento realizado por Chorot y Sandín, basado en la teoría de la incubación de Eysenck es un ej de análogo experimental. El propósito de este experimento se focalizó en investigar las predicciones de la teoría de la incubación usando la respuesta de actividad electrodermal como VD (respuestas de miedo condicionadas).

Dado que una de las características de la metodología experimental radica en asignar los sujetos a los grupos experimentales, los tipos de diseños que se utilizan en éste nivel son básicamente diseños de grupo. Aunque existe una abundante diversidad de diseños experimentales de grupo, lo más común ha sido separarlos en base al número de variables (unifactoriales vs factoriales.

Los unifactoriales son:

  • Diseño pretest-postest con grupo de control.

  • Sólo postest.

  • Diseño Solomon (4 grupos).

  • Diseño de atención con grupo de control.

  • Diseño placebo con grupo de control.

Respecto a los diseños factoriales, permiten estudiar varios factores conjuntamente así como su interacción. Pueden ser de medidas independientes o de medidas repetidas. A veces mixtos. Uno de los problemas que presenta la experimentación en el ámbito psicopatológico y clínico, se refiere al control de las expectativas del experimentador. Para eliminar esta influencia se utiliza la valoración "a ciegas" de los resultados: los sujetos no saben si su condición es la experimental o la placebo y el clínico tampoco. Este tipo de diseño se llama de doble ciego.

Nivel clínico

Los datos empleados en este nivel proceden por lo general de sujetos clínicos. Tienen la ventaja de que son obtenidos a partir de problemas psicopatológicos reales. Un problema importante es que se basan en muestras sesgadas en múltiples aspectos: muchos aspectos de relevancia determinan que alguien sea etiquetado como "paciente". Otro problema es que normalmente el investigador se encuentra con el trastorno ya constituido, es decir, con el "producto final", siendo difícil investigar los procesos causales del trastorno.

Generalmente, la evidencia clínica ha servido para obtener información de tipo descriptivo sobre los distintos trastornos psicopatológicos y para formular hipótesis etiológicas. La forma habitual de obtención de datos clínicos ha sido a través de las historias de casos. Más recientemente, se ha desarrollado la orientación metodológica conocida como “diseños experimentales de caso único”. En ambos tipos la observación juega un papel predominante. Otra modalidad es la de los métodos cuasiexperimentales, donde se aplica una metodología semejante a la experimental, sin embargo, al trabajar con pacientes no existen las mismas condiciones de control que en los procedimientos experimentales. Otra modalidad son los procedimientos metodológicos de tipo correlacional.

Diseños de tipo correlacional