01. Concepto y definición de Evaluación Psicológica


Evolución del término "Evaluación psicológica"

La disciplina “evaluación psicológica” ha evolucionado, progresado y avanzado hasta nuestros días, demostrando ser dinámica, en el sentido de movimiento hacia delante, por lo que ha cambiado su denominación inicial de “psicodiagnóstico” por la actual de “evaluación psicológica”.

El concepto de “psicodiagnóstico”

El término “psicodiagnóstico” partió del ámbito médico-psiquiátrico, en el que el médico asumía el papel del actual psicólogo. Se utilizó por primera vez en 1921 como título del libro Psychodiagnostik (Rorschach). Se trataba de una monografía sobre la técnica de interpretación de manchas de tinta sin formas determinadas.

Si realizamos una traducción prácticamente literal de la palabra se aproximará a “conocer a fondo el alma”. A lo largo de la historia del psicodiagnóstico, el contenido de la “psykhé” (alma) ha ido variando a medida que ha ido avanzando y evolucionando la psicología como ciencia. En definitiva, del estudio del alma (sustancia) se pasó a la mente (conjunto de fenómenos de la experiencia), de la mente a la conducta, y finalmente a la integración de lo mental con lo comportamental.

Las primeras definiciones de psicodiagnóstico provienen de una tradición médica, e identifican las alteraciones psicológicas como signos de enfermedad o trastorno orgánico que se detectan a través de pruebas cualitativas de interpretación libre.

Estas son sus principales características según Pelechano:

  1. Término acuñado por Rorschach, de tradición médica y sustancialista, en el que los síntomas no tiene valor en sí mismos, sino que adquieren sentido al formar parte de la enfermedad subyacente.

  2. Tipo de conocimiento entre doxa y episteme, es decir, entre la opinión y la ciencia, una suerte de “arte” en el que la experiencia personal y el modo de encadenar los conocimientos puede ser aprendido.

  3. Predomina lo cualitativo y la experiencia personal del psicodianosticador, frente a los aspectos cuantitativos.

  4. Además de dar cuenta del estado actual del individuo, se trata de pronosticar o predecir acerca del futuro.

  5. Tipo de actuación en el que predomina la observación y registro, no el tratamiento ni la intervención directa.

  6. Se refiere fundamentalmente a los aspectos negativos y conductas patológicas.

  7. Se trata de un acercamiento individualizado: los síntomas pueden significar algo distinto para cada persona.

En esa primera concepción del psicodiagnóstico no se tienen en cuenta los aspectos funcionales, ni cuantitativos. Tampoco contempla el estudio de grupos u organizaciones, ni los aspectos positivos de los individuos.

Concepto de “test psicológicos”

Frente a la concepción de psicodiagnóstico, de origen médico y sustancialista, encontramos otra orientación funcionalista y psicométrica: “mental testing”, “test mental” o “test psicológicos”. Cattell (1890) acuñó esta expresión, para él, los test mentales eran sistemas normalizados de procedimientos que permitían obtener información objetiva respecto al rendimiento de personas ante la realización de tareas-tipo y estaba influido por el enfoque diferencialista.

Se rechaza la introspección, se propicia la búsqueda de dimensiones tanto positivas como negativas del sujeto; dio lugar a una nueva especialidad de la psicología: la Psicometría, cuya función principal es el desarrollo de métodos cuantitativos para el estudio de problemas psicológicos; se incorporan aspectos más psicológicos que médicos, y se propugna que la aplicación de la prueba sea realizada por psicólogos y no por profesionales de otras áreas.

Principales características según Pelechano:

  1. Se entiende por “tests piscológicos”, tanto la elaboración de pruebas, como la validación, aplicación e interpretación de las mismas, lo que requiere una adecuada preparación en psicología distinta en función del tipo de test de que se trate.

  2. El modelo científico básico de construcción y corrección de los test es el asociacionismo: la puntuación de un test se obtiene con la suma de los aciertos. La construcción de pruebas está guiada más empírica que teóricamente.

  3. En la interpretación de resultados las puntuaciones de las pruebas son interpretadas como “síntomas” o “signos” de algo real tangible.

  4. Los test son susceptibles de aplicación social inmediata.

  5. Se ha defendido la invariabilidad de las dimensiones diagnosticadas, haciéndose frecuente referencia a las bases biológicas: los factores se entendían como dimensiones permanentes de conducta, estables en sí mismas. Por lo tanto no cabía pensar en su modificación.

  6. Se convirtió en una psicometría aplicada, fuertemente apoyada en modelos estadísticos.

  7. El afán objetivista de la testología produjo un cuantitavismo: necesidad de convertirlo en números para ser aceptado como científico.

Se produjo en ese momento una equiparación de la “evaluación psicológica” con los procedimientos de recogida de información, y más concretamente con los “test”, que forman parte del proceso de evaluación psicológica.

Concepto de “medición”

Este término hace referencia a todas las operaciones de medida que se llevan a cabo en los test psicológicos y los resultados de los mismos. LA principal característica que diferencia la “medición” del “psicodiagnóstico” es la cuantificación o medida aplicada a la psicología.

“La determinación cuantitativa de la posición relativa de un individuo en relación con una o más características psicológicas dentro de una población” (Michel, 1964).

Carmines y Séller indican que la medición es un proceso que compromete tanto consideraciones empíricas como teóricas: “El proceso de unir abstractos con indicadores empíricos).

Todas las diferentes definiciones tienen un común denominador, al resaltar que existen procedimientos de actuación que pueden ser catalogados como procedimientos de medición y que éstos deben estar reglados.

Pelechano las agrupa en dos grandes bloques según se utilicen como:

  1. Sustantivo (medida): significa el resultado de la operación de medir y el instrumento con el que se llevaba a cabo el proceso de medir, así como las unidades en que se dividían los instrumentos utilizados.

  2. Verbo (medir): significa el acto o proceso de determinar la extensión y/o dimensión de una cosa.

En el campo de la psicología, la medición que se realiza es sobre las variables psicológicas, por lo que el proceso no puede ser línea, sino que se trata de un proceso que relaciona dos mundos distintos, el teórico (abstracto) y el real (empírico).

Visión integradora de los conceptos de “psicodiagnóstico”, “test psicológicos” y “medición”

Una visión integradora de los enfoques psicodiagnóstico, test psicológicos y medición permite una descripción más amplia de nuestra disciplina.

Pelechano presenta las distintas características pertenecientes al psicodiagnóstico en los años 70/80, que difieren de las de su momento inicial en los años 20/30:

  1. Un proceso de interacción sujeto-objeto.

  2. La incorporación en este proceso de aspecto psicométricos, pero también cualitativos.

  3. La inclusión de los siguientes momentos: evaluación, toma de decisiones, establecimiento de planes de cambio y de responsabilidades y justificación.

  4. La no adscripción a ninguna escuela de pensamiento psicológico. Se han de utilizar todo tipo de conocimientos válidos.

  5. La inclusión tanto de aspectos negativos como positivos de la conducta.

  6. La orientación de los procedimientos hacia la valoración de sujetos individuales.

“Psicodiagnóstico es el proceso por el que utilizando distintos medios alcanzamos un conocimiento del sujeto, que nos permite describir su personalidad” Blanco (1986).

“Subdisciplina de la psicología científica, que tiene asimismo por objeto el estudio científico del comportamiento del sujeto en evaluación en sus distintos niveles de complejidad a través de procedimientos objetivos”, Fernández-Ballesteros (1982).

Fernández-Ballesteros distingue la “psicología” del “psicodiagnóstico”, indicando que la psicología tiene por objeto el estudio de la conducta humana con el fin de estableces principios generales, mientras que el psicodiagnóstico se dirige al estudio de un sujeto específico o “ente individual”.

A parir de los 70/80, tanto los objetivos como los campos de aplicación del psicodiagnóstico han sufrido enormes cambios, y se han ampliado.

Actualmente pretende evaluar tanto la conducta patológica como la normal, en distintos ámbitos y con el objetivo de intervenir e incluso llegar a valorar la intervención. La nueva visión integradora, que es la de evaluación psicológica, incluye la medición mediante test psicológicos, el psicodiagnóstico en el sentido estricto, además de otras técnicas como la entrevista, la observación, los registros psicofisiológicos, etc.

Concepto de “Evaluación psicológica”

Desde un punto de vista semántico, el término “Evaluación psicológica” es la traducción del inglés “assesment”, que podría también traducirse por “valoración”, puesto que ambos términos son sinónimos, aunque en la literatura especializada se les atribuye distinta significación:

  • Evaluación: Proceso y herramientas en el análisis psicológico de los sujetos humanos.

  • Valoración: Conjunto de actividades por las que se llega a establecer el mérito, valor o eficacia de algo, generalmente referido a programas o intervenciones.